La Organización de las Naciones Unidas llegó a un acuerdo con los rebeldes sirios que mantienen secuestrado a un grupo de cascos azules para que pongan en libertad a los soldados, anunció ayer un portavoz de la ONU en Nueva York.
Representantes de la ONU ya se han reunido con los 21 soldados secuestrados, en su mayoría filipinos, indicó el portavoz.
El acuerdo se pactó “con todas las partes”, precisó el vocero, lo que incluiría también a las tropas gubernamentales sirias que bombardearon la localidad de Yamla, donde los cascos azules, divididos en varios grupos, eran retenidos en sótanos.
Los soldados fueron secuestrados el miércoles en la provincia siria de Daraa, cerca de los Altos del Golán, en la frontera con Israel. Los efectivos filipinos pertenecen a la Fuerza Observadora de la ONU en los Altos del Golán (UNDOF), que desde la década de 1970 vigila la tregua entre Siria e Israel.
Algunos de los rehenes filipinos aparecieron en un video publicado en YouTube en el que aseguran que se encuentran bien.
Entretanto, otros ocho cascos azules de la ONU se retiraron a Israel debido a los combates en Siria. Los soldados temían por su vida ante los enfrentamientos entre rebeldes y tropas sirias en Yamla, informó ayer el diario israelí Haaretz (DPA / Manila / Beirut / Nueva York).




