Confusión en el número de detenidos y en las circunstancias de su aprehensión
Daniel Velázquez
La relevancia internacional que tomó el caso de la agresión contra seis turistas españolas no fue suficiente para que el gobierno del estado cuidara los detalles de una investigación, pues en las prisas por aclarar el asunto dejó confusión en el número de detenidos y en las circunstancias en que se dieron las aprehensiones.
El 4 de febrero, el día en que las turistas fueron agredidas, la información que salió de la Fiscalía Regional de la PGJE es que los agresores habían sido 15, después el procurador general de la República informó que los acusados “plenamente identificados” eran siete; y el 9 de marzo, en un boletín de prensa la procuraduría detalló que ingresaron a la cárcel de Las Cruces ocho hombres por el delito de violación tumultuaria, entre los que se incluyó a dos menores de edad.
En lo que las autoridades han coincidido es que fue mediante un teléfono celular con localizador satelital (Global Positioning System-GPS) lo que permitió ubicar a los agresores, pero el gobernador Angel Aguirre y la procuradora Martha Elba Garzón han expresado versiones diferentes de cómo ese aparato permitió ubicar a los detenidos.
El gobernador dijo que el primer detenido fue Jorge Antonio Heladio Carmona, en Tenango, municipio de Azoyú, quien contó con lujo de detalles lo sucedido y colaboró con la detención de los demás integrantes de la banda.
Después la procuradora, sin especificar cómo, cuándo, dónde ni a quién, explicó que rastreó y localizó a “uno de los personajes más importantes que como autor material intervino en esos lamentables sucesos, ordenándose por consecuencia los operativos en la zona y en diferentes regiones del estado”.
El 4 de febrero, el reporte policiaco indicó que 15 hombres, siete de ellos armados y con el rostro cubierto con paliacates, se introdujeron en la casa de playa Badaje donde se hospedaban 13 turistas, siete mujeres y seis hombres, 12 de nacionalidad española y una mexicana, y que las seis españolas fueron atacadas sexualmente.
El 6 de febrero, el director de la Policía Investigadora Ministerial, Marcos Esteban Juárez Escalera, informó que ocho personas habían sido interrogadas con intensidad sobre la agresión.
El 8 de febrero fueron detenidos Carlos Samuel Sánchez Flores, José Luis Flores Morales, Ivan Alexis Jacinto Benítez, Arnulfo Padilla Zavaleta, Juan Carlos Sánchez Silva y Moisés Martín Mariche Salas, de quienes sus familiares denunciaron que son golpeados y torturados para declararse culpables.
El 11 de febrero, la Policía Ministerial y la Policía Federal detuvieron en el barrio de La Cuerería al panadero Hugo Ávila Vázquez, de 22 años, pero de él nadie informó hasta que El Sur publicó su detención.
La única vez que Hugo Ávila Vázquez fue mencionado por la PGJE fue el 7 de marzo, cuando la procuradora informó que todos los acusados por el caso habían sido consignados.
Ese día la procuradora explicó que la aprehensión fue posible porque localizaron un teléfono celular propiedad de los turistas españoles en manos del panadero Hugo Ávila Vázquez, quien fue detenido e incomunicado por policías federales y ministeriales, de quien Garzón Bernal no proporcionó mayores datos para especificar su situación jurídica.
El 13 de febrero, en conferencia de prensa en un salón del hotel Camino Real, sin precisar cómo y en qué circunstancias, el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, informó de la detención de seis hombres que habrían violado a las seis turistas españolas el pasado 4 de febrero.
Murillo Karam, acompañado del gobernador Ángel Aguirre Rivero, dijo “en ese asunto tenemos ya seis detenidos confesos, totalmente confesos, con el relato pleno de lo que sucedió y nos faltaría por detener sólo uno de los identificados en este proceso”.
Los detenidos que presentó ese día fueron Abraham Rodríguez Flores, El Barny, de 27 años; Omar González Gaspar, El Burguer, de 20 años; Miguel Ángel Torres Tlaixco, El Migue, de 19 años; Jorge Antonio Elodio (Heladio) Carmona, El Payaso, de 20 años; José Antonio Castañeda, El Candela, de 30 años; y un menor de 16 años de edad al que identificaron como El Mundo.
El 14 de feberero, en declaraciones al programa de radio de Denisse Maerker, Atando Cabos, Ángel Aguirre explicó que la aprehensión de los seis agresores ocurrió gracias a las nuevas tecnologías, e indicó que primero ubicaron a uno y después con su testimonio a los demás.
Ese día Aguirre Rivero relató que la policía primero detuvo Jorge Antonio Elodio (Heladio) Carmona, El Payaso, de 20 años, quien después de la agresión viajó a Ometepec y después a Tenango, municipio de Azoyú, donde fue capturado y le encontraron un teléfono propiedad de una de las víctimas.
Indicó que el inculpado reconoció su participación en la agresión y narró lo sucedido “con lujo de detalle” y su relación con los demás integrantes de la “banda”.
Posteriormente con el testimonio de Jorge Antonio Elodio (Heladio) se detuvo al líder de la banda, José Antonio Castañeda, quien “es conocido como El Negro Candela” y quien vivía en la unidad habitacional El Coloso, hasta donde fueron policías federales y estatales a apresarlo.
Sin especificar dónde, el gobernador agregó que los demás integrantes de la banda “vivían en una vecindad en Acapulco” y el día de la agresión a las turistas españolas (4 de febrero) “estuvieron consumiendo cerveza y droga y posteriormente él (José Antonio Castañeda) los invita a que cometan un robo”.
Añadió que de acuerdo con los testimonios de los detenidos tenían la intención de robar otra vivienda, pero observaron la presencia de un policía y eso los hizo “cambiar de planes y es cuando llegan a la casa donde se encontraban las españolas que, independientemente de todo, pues en el contexto donde se da es un lugar relativamente apartado y sin ninguna norma de seguridad, entonces entraron con una gran facilidad”.
El 14 de febrero fueron liberados Ivan Alexis Jacinto Benítez, Arnulfo Padilla Zavaleta, Juan Carlos Sánchez Silva y Moisés Martín Mariche Salas.
El 20 de febrero Carlos Samuel Sánchez Flores y José Luis Flores Morales, después de permanecer arraigados durante 12 días.
El 7 de marzo, la procuradora informó que habían arrestado a un menor de edad que era el séptimo que estaba acusado por el delito y el 9 de marzo fueron trasladado ocho detenidos entre los que iba el panadero Hugo Ávila, quien fue recluido en el penal junto con los demás acusados.




