Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Critican a gobiernos de la frontera norte por no atender problema migratorio

Aline Corpus / Agencia Reforma

 

Tijuana

 

Organismos de apoyo al migrante denunciaron que las vejaciones a connacionales y centroamericanos no sólo continúan sino que las instituciones de gobierno no ven el problema con responsabilidad: tan sólo un estudio en tres ciudades de la frontera norte indica que los abusos crecieron 71.24 por ciento en el 2012.

Activistas de las asociaciones lamentaron la pobre actuación de las autoridades tanto de México como de Estados Unidos en el tema de separación de familias y violaciones a los derechos humanos, durante el foro Crisis humanitaria hacia los migrantes, organizado por el Colegio de la Frontera Norte.

Representantes de la Casa Ymca para jóvenes migrantes, Casa del Migrante en Tijuana, Instituto Madre Asunta, así como la Coalición Pro Defensa del Migrante, expusieron los principales retos y riesgos a los que los connacionales se están enfrentando en la ruta desde el sur del país hasta la frontera con Estados Unidos.

Esmeralda Flores, abogada de la Coalición, expuso que a través de organismos de ayuda legal se han estado documentando las quejas de los migrantes en Agua Prieta, Sonora; Ciudad Juárez, Chihuahua; Mexicali y Tijuana, en Baja California y Nuevo Laredo, en Tamaulipas, aunque en esta última locación los activistas fueron amenazados y sufrieron atentados, por lo que se cerró el centro de ayuda.

De acuerdo con los datos recabados, expuso, entre el 2010 y el 2011, se documentaron 226 casos de abusos hacia migrantes, las vejaciones fueron cometidas en México y Estados Unidos.

Pero para el siguiente año, entre enero del 2011 y diciembre del 2012, se llevaron a cabo 387 abusos contra migrantes en esas ciudades del norte, es decir, hubo un incremento del 71.24 por ciento.

Las violaciones a los derechos humanos de los migrantes más comunes en Estados Unidos son: no mostrar la orden de arresto cuando son aprehendidos por policías, no permitir el acceso a una atención médica, no ofrecer copia de la resolución migratoria, y no informar sobre el derecho a una representación consular.

Además de la falta de asistencia del Consulado mexicano, y presiones para firmar documentos en Estados Unidos.

En tanto que en México las vejaciones son debido a los secuestros y extorsiones, abusos de la policía local, falta de respeto a acuerdos locales de repatriación por parte del Instituto Nacional de Migración, y la separación de familias.

Luis Kendzierski, de la Casa del Migrante en Tijuana, señaló que las extorsiones en Estados Unidos también existen.

“A un migrante que es deportado, el gobierno de Estados Unidos le entrega un cheque con sus fondos, pero cuando llega a México ¿cómo lo puede cobrar? Y cuando las casas de cambio los aceptan en México cobran 30 por ciento por el trámite. A mí me parece una forma nice de robar y extorsionar”, dijo.

Sobre las autoridades mexicanas comentó que debería ser fácil para las corporaciones descubrir quién cobra el dinero de las extorsiones que sufren los migrantes en territorio nacional, puesto que los criminales piden depósitos a nombre de ellos mismos.

En tanto que durante su exposición, María del Rosario Galván, del Instituto Madre Asunta, subrayó que los migrantes refieren que hay dos caminos para llegar a Estados Unidos, el de la muerte, que es a través de Tamaulipas o el de la droga, por el corredor Sinaloa, Sonora y Baja California.

468 ad