Sepultan a los muertos por la explosión en Tlaxcala; la PGR investiga los hechos
Ana Laura Vásquez / Agencia Reforma
Nativitas, Tlaxcala
Entre la angustia y el dolor, vecinos del municipio de Nativitas, en Tlaxcala, iniciaron ayer por la tarde los entierros de las 17 personas fallecidas que ha dejado la explosión de pirotecnia en la comunidad de Tepactepec ocurrida el pasado viernes.
Después de que el Obispo Francisco Moreno Barrón ofició una misa de cuerpo presente, una procesión de al menos 10 mil ciudadanos trasladó los féretros hacia el panteón municipal de esta localidad del sur de Tlaxcala.
La zona estuvo resguardada por elementos de la Policía municipal, socorristas de la Cruz Roja y bomberos.
Las bandas de viento tocaron Las Golondrinas a cada uno de los fallecidos, entre ellos, Martín Pérez, José Venancio, Arturo Portillo, Urbano Barrientos, Juan Díaz, Antonio Sampedro, Miguel Díaz, Uriel Madrid, Alejandro Nava, Carlos Barranco, Oscar Linares y Antonio Vázquez, todos de Nativitas.
Doña Rosalba Espinoza y José Lozada integraban un matrimonio que no tuvo hijos, pero se mantuvieron juntos que fallecieron en la explosión; ayer fueron sepultados en la misma fosa.
Por otra parte, Isidro Texis, Andrea Cuayuhuitl y Vidal Romero tuvieron sus exequias en el municipio de Teolocholco.
Entre los presentes en los entierros, el tema de conversación fue la manera como murieron las 17 personas, quemadas por cientos de cohetones que explotaron sobre la calles, cuando ellos participaban en una procesión en honor a Jesús de los Tres Caminos, santo que se venera en la comunidad de Tepactepec.
En la memoria de Ricardo Mellado quedó grabado el momento de la detonación de la pirotecnia que mató a sus vecinos, amigos y familiares.
“Yo iba en la procesión, lo vi todo, cuando tronó yo dije ‘ya murió medio pueblo’ y lo único que pensaba era que mi hijo se salvara”, expresó.
Y así fue, su hijo, también de nombre Ricardo, se salvó del accidente registrado el pasado viernes.
Este hombre comentó que el día de la explosión iban más de 250 personas en la procesión, la mayoría cargaba en sus hombros un paquete de entre 200 y 500 cohetones, y fue ahí donde explotaron, “en los hombros de la gente”.
“Empezó la explosión y a volar cuerpos, a correr la gente que logró salvarse”, mencionó.
Hasta este día, el saldo de la tragedia es de 17 muertos y 154 heridos, de los cuales más de 30 se reportan graves y cuatro en calidad de muy graves, de acuerdo con el último reporte del sector salud local.
En tanto, la PGR inició una investigación por la explosión de pirotecnia. Así lo informó la Procuradora, Alicia Fragoso Sánchez, al señalar que se realizan las indagatorias de manera coordinada entre la PGR y la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
Advirtió, incluso, que podría haber detenidos, pues los organizadores de la fiesta religiosa no contaban con los permisos que emite la Sedena para el uso y quema de los explosivos artesanales.
-¿Podría haber detenidos? -, se le preguntó.
-Claro, en caso de demostrarse la responsabilidad de alguna o algunas personas, por supuesto que tendrá que hacerse.
“No se puede descartar ninguna línea de investigación, ni se puede dejar de lado ninguna causa que haya originado este percance, tendremos que abarcar todos los elementos que se presenten”, apuntó.
En entrevista, después de la misa de cuerpo presente de 13 de los 17 fallecidos, dijo que se mantendrá en secrecía todo avance respecto de las investigaciones que realicen la PGR y la PGJE.




