Renovarán el espacio urbano del DF los arquitectos suizos Herzog y De Meuron
Yanireth Israde / Agencia Reforma
Ciudad de México
Una auténtica renovación del espacio urbano en la Ciudad de México estará a cargo de dos de los más importantes arquitectos internacionales, los suizos Jaques Herzog y Pierre de Meuron.
Los creadores del estadio Nido de Pájaro en Beijing, principal coso de los Juegos Olímpicos del 2008, y de la Galería Tate Modern en Londres, diseñarán en el Distrito Federal cinco Zonas de Desarrollo Económico y Social (Zodes), según anunció Simón Levy, director general de la empresa paraestatal del GDF Calidad de Vida, Progreso y Desarrollo para la Ciudad de México.
“Las Zodes son un concepto único en el mundo. Son barrios temáticos del siglo 21 que atienden a un nuevo modelo de desarrollo urbano”, explicó Levy en una rueda de prensa.
Cada barrio, dijo, estará ligado con un aspecto del desarrollo: tecnología, salud, cultura, ecología y gobernabilidad, según el programa del Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera.
“No sólo serán centros para trabajar, sino que habrá zonas de vida”, refirió Levy, quien calculó dos años para la operación de las Zodes.
Herzog y De Meuron, de visita en México –donde ayer por la tarde impartieron una conferencia en el Auditorio Ángela Peralta de Polanco– consideraron que el proyecto de renovación urbana representaba una gran oportunidad de integración.
“Suena increíble, tenemos experiencia en este tipo de proyectos de urbanismo. Es importante que sea un proyecto del siglo 21, pero involucrado en la tradición y en la historia de la ciudad; que funcione para la gente, que no sea sólo algo comercial o de negocio”, previno Herzog, ganador con De Meuron, en 2001, del Premio Pitzker, considerado el Nobel de la Arquitectura.
Los creadores suizos, quienes dicen sentirse pequeños ante la magnitud de la capital mexicana, proponen un urbanismo con influencia de Europa.
“Un urbanismo peatonal, pero también para los coches, una mezcla que funciona muy bien para una zona como Polanco; sería bueno incrementarlo”, comentó Herzog.
Se apuesta por propiciar acercamientos, en lugar de fomentar la dispersión, apuntó De Meuron. Por ello no consideran una opción construir fuera de la ciudad, sino aprovechar las áreas existentes.
“Se han realizado en las últimas décadas en zonas alejadas obras que son monofuncionales, por ejemplo sólo oficinas. Entonces se crean espacios muertos. Aquí la intención es traer las cosas, juntar la ciencia, la cultura, el gobierno y hacer con eso una ciudad contemporánea, porque México tiene mucho de eso, pero está muy disperso”, añadió.
Se prevé una inversión inicial de mil 500 millones de pesos en cada uno de los barrios temáticos, cuya ubicación informará posteriormente Mancera, aunque se adelantó que miden entre 15 y 16 hectáreas por barrio, y que no se recurrirá a la expropiación de terrenos.
Falta considerar los recursos adicionales para la urbanización de los territorios “ancla”, advirtió Levy.
“Como dice el arquitecto Pierre De Meuron, se trata de compactar la vida, hacerla más sencilla, más fácil, crear acercamientos y traer satisfactores sociales a un espacio para que no nada más sea un lugar de trabajo, sino también de cultura, de recreación, de vida”, señaló.
Herzog puntualizó que el propósito sería aprovechar la “energía urbana” ya existente.
“La ciudad de México es tan fea como bonita (…) No puedes construir por todas partes; tienes que cuidar eso, pensar dónde construir. Sabemos cómo construir ciudades, lo que no sabemos es cómo hacerlas funcionar: las soluciones más eficientes muchas veces vienen de las ideas mas clásicas”, explicó.
En referencia al papel que puede jugar la arquitectura para lograr cohesión social o insertarse en políticas de prevención, el fundador de Herzog & De Meuron –despacho creado en 1977– considera que la arquitectura es una forma de arte por lo que, señaló, resulta válido por lo mismo aspirar a la belleza. Pero lo más importante es abrirla al público, subrayó.
“Esto no ayudará a que la violencia desaparezca, pero sí podría ayudar a que la sociedad civil se fortalezca, en lugar de sólo crear arquitectura hermética que excluya a los demás”, ponderó.
Herzog y De Meuron adquirieron notoriedad internacional con sus proyectos de las Bodegas Dominus en California y el centro Polideportivo de Pfaffenholz en Basilea, Suiza. Sus proyectos comunes han sido desarrollados en distintos países europeos como Francia, Alemania, Italia, España así como en Asia, tanto en Japón como en China.




