Reciben unas 800 personas el equinoccio de primavera en la antigua Tehuacalco
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
El Instituto Nacional de Antropología e Historia delegación Guerrero aplicó este jueves el operativo Equinoccio de Primavera en la zona arqueológica de Tehuacalco, para recibir a 800 guerrerenses quienes presenciaron un ritual dirigido por una agrupación capitalina.
En punto de las 6 de la mañana unas 500 personas vestidas de blanco extendieron sus brazos para recibir los primeros rayos de sol que se dejaron ver por encima del cerro Compuerta, para cargarse de energía positiva.
En el año ocurren dos veces los equinoccios, el primero se recibe entre el 20 ó 21 de marzo y el segundo entre el 22 o 23 de septiembre, porque los dos polos de la Tierra se encuentra a igual distancia del Sol, cayendo la luz solar por igual en ambos hemisferios.
Durante todo el día se estimó la visita de no más de 800 personas, todas del estado de Guerrero, que decidieron visitar la zona arqueológica que es cuidada por habitantes de la comunidad de Tierra Colorada.
Los visitantes se colocaron en la Gran Plaza rodeados por el juego de pelota y tres pirámides que remarcan en su planificación arquitectónica la relación con los cerros circundantes que eran considerados sagrados como el Compuerta, el Capulín, Tierra Colorada y el Gavilán.
Durante la mañana de este jueves miembros de Protección Civil acompañados por bomberos, policías y agentes de tránsito resguardaron la seguridad de la zona arqueológica.
Hasta la 1 de tarde, cuando se realizó el último ritual para despedir el equinoccio de primavera, se reportó saldo blanco.
En el primer ritual se colocó en la Gran Plaza un círculo de flores de cempasúchil con mazorcas y mangos; justo en medio la copia de un tambor prehispánico que marcaba las notas que debían interpretar los pies de ocho bailarines con grandes penachos y trajes plateados y dorados.
El ritual de despedida se llevó a cabo a las 12 del día para despedir el equinoccio. Se realizaron cuatro bailes mientras algunos de los visitantes que aprovecharon el momento levantado los brazos bajo el rayo del sol del medio día.
En el sitio de manera permanente laboran algunos de los habitantes de la comunidad de Tierra Colorada, como parte del convenio entre los ejidatarios y el INAH con la finalidad de crear empleos. Actualmente laboran siete guías de turistas que este jueves recibieron a tres grupos de estudiantes de preparatorias de Acapulco y Chilpancingo.
Por parte del gobierno del estado estuvo presente la delegada de Turismo Zona Centro y Montaña del gobierno del estado, Yamileth Natalia Payán Sánchez, con algunos visitantes que la acompañaron.
De la zona arqueológica hasta el momento se conocen 19 estructuras, de las cuales cinco son complejos arquitectónicos mayores: La Encinera o Templo Principal, El Palacio, El Templo del Espejo de Agua, el Juego de Pelota y La Plataforma Habitacional.
Existen además estructuras de menor tamaño con visibles características religiosas, como El Bocote, El Templo Rojo y el Altar de la Roca.
Cada uno de los elementos arquitectónicos prehispánicos son celosamente cuidados por los trabajadores; además, los guías se toman el tiempo para invitar a cada uno de los visitantes para que no dañen las estructuras que hasta el momento se sabe que fueron ocupadas por los yopes o yopimes quienes estaban emparentados con los tlapanecas quienes se ubican cronológicamente en Posclásico Temprano.
La zona arqueológica está a 25 minutos de Tierra Colorada y a más de media hora de la capital del estado, además no se cobra la entrada.




