Acuerda Chipre nuevo plan para un programa de rescate, bajo fuerte presión de la UE
DPA
Nicosia
Bajo la fuerte presión de la Unión Europea (UE), Chipre acordó ayer un nuevo plan para contribuir a un programa de rescate internacional, que contempla una ley para limitar provisionalmente el movimiento de capitales que será votada por el Parlamento este viernes.
El Parlamento chipriota debatirá este viernes la ley, que busca evitar una fuga masiva al exterior, y que otorgaría competencias extraordinarias al ministro de Finanzas y al presidente del banco central.
El debate se esperaba para esta noche, pero finalmente se retrasó para este viernes a alrededor de las 10:00 horas (08:00 GMT), según reveló el presidente del Parlamento, Giannakis Omirou.
El borrador de ley prevé que ambos puedan tomar las medidas que consideren necesarias para mantener el dinero en el país. Se espera que la ley prohíba la transferencia al extranjero de grandes cantidades sin la autorización del banco central por tiempo indefinido. Los bancos chipriotas llevan seis días cerrados y en principio volverán a abrir sus puertas el martes.
Tras una reunión celebrada por teleconferencia esta tarde-noche, los ministros de Finanzas de los países del euro pidieron ayer a Chipre que presente rápidamente los detalles de un nuevo plan de rescate. “El Eurogupo está dispuesto a debatir con las autoridades chipriotas una nueva propuesta, que esperan presenten lo más rápido posible”, se indicó en un comunicado.
La propuesta será sometida al análisis de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, que conforman la troika de acreedores internacionales, antes de continuar “las negociaciones sobre un programa de ajuste” con Chipre, añade el texto. “El eurogrupo reafirma la importancia de garantizar totalmente los depósitos por debajo de los 100 mil euros en la Unión Europea”.
Horas antes, los líderes políticos liderados por el presidente Nikos Anastasiades habían acordado un nuevo plan para contribuir a un programa de rescate internacional con los exigidos 5 mil 800 millones de euros (7 mil 500 millones de dólares), después del fracaso y rechazo del Parlamento de la primera propuesta que preveía tasas a los depósitos bancarios.
El nuevo plan prevé la creación de un fondo con aportaciones de la Iglesia, las cajas de ahorro y otras instituciones para que emita bonos del Estado, contribuyendo así a los créditos de emergencia internacionales que recibirá la isla mediterránea.




