Desertan indígenas por falta de recursos, señala el director del Tecnológico de Costa Chica
Misael Damián
Ndyowe (Ometepec)
Aunque en comparación con otras escuelas de su tipo, el Instituto Tecnológico Superior de Costa Chica tenga una deserción menor, el director Juan José Guillén Apreza reconoció que la deserción de estudiantes es consecuencia de la calidad de vida que tienen los indígenas que estudian en el instituto, pues en su mayoría son amuzgos.
Entrevistado en el acto donde se dio a conocer la certificación de la licenciatura en Contaduría, Guillén Apreza dijo que la deserción es por la falta de recursos económicos de los familiares de los estudiantes, y que “se necesitan 200 becas”.
Dijo que las 200 becas que se están pidiendo no se entregarán de acuerdo al promedio de los estudiantes “sino del estatus económico”, para combatir la deserción, “queremos ver si con esas becas los alumnos se puedan quedar, pues sabemos que el 60 por ciento son gente indígena” y de muy bajos recursos económicos.
Dijo que son necesarias las becas porque los indígenas bajan de sus comunidades con la ilusión de hacer una carrera, ya en la ciudad pagan renta y alimentación, más los estudios. Que muchas veces desertan porque es muy difícil que trabajen y estudien a la vez, por el horario y el tiempo que se requiere para que hagan las tareas, “muchas veces no pueden. Todos sabemos que a nivel superior es muy difícil (estudiar y trabajar), necesitamos alrededor de 200 becas”.
Guillen Apreza explicó que de mil 500 alumnos del Tecnológico, el 60 por ciento son indígenas que provienen de otras comunidades, por lo que tienen que pagar renta, alimentación e incluso trabajar para solventar sus estudios.
Informó que cuentan con un presupuesto de 36 millones de pesos anuales de los cuales el gobierno del estado aporta 18 millones y el gobierno de federal una cantidad igual. Sin embargo, están buscando certificar más carreras como la de Ingeniera Civil, para igualar a la licenciatura de Contabilidad que ya cuenta con la norma oficial mexicana, con lo que se garantiza la calidad educativa.
Dijo que para esos efectos se realiza una auditoría integral para obtener la certificación. Afirmó que se cuenta con más de mil 500 alumnos pero que con las deserciones bajará como a mil 400, sin embargo espera que las inscripciones del año entrante se sumen cerca de mil 900 alumnos.
Sobre la relación que hay con los maestros que tomaron la institución, porque su sindicato no era reconocido por las autoridades, dijo que todos tienen derecho de formar un sindicato, que se está viendo la forma de cómo trabajar con ambos, que se encuentran ya constituidos en el instituto, “para que no haya tantas diferencias entre nosotros, queremos que haya unión”.
Dijo que el sindicato que tiene mayoría es el que tiene “el contrato colectivo (documento donde se encuentran plasmados los derechos y obligaciones tanto del patrón como de los trabajadores)” y que no se puede negociar.
En el tiempo que estaba la conferencia para dar a conocer la certificación de la licenciatura en Contaduría, un trabajador del instituto repartió volantes a los estudiantes y personas que se encontraban en el interior.
El documento decía que fue ilegal la firma de los acuerdos tomados por las autoridades del Tecnológico con los maestros que tenían tomado el instituto, y quienes a su vez están aglutinados en el SUSPEG y que el Sindicato Independiente se coordina con la Junta Local de Cocnciliación y Arbitraje para “dejar sin efecto la minuta que ocasionó la violación”.




