La represión contra los maestros “podía provocar una insurrección del pueblo”: Gonzalo Juárez
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Tras un mes de acciones en contra de la reforma educativa, el secretario general de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero (CETEG), Gonzalo Juárez Ocampo, reconoció que si el gobernador Ángel Aguirre Rivero rectificó y se sentó a negociar con el magisterio movilizado, no fue por voluntad propia, sino para para evitar una insurrección mayor.
Consultado sobre la actuación del gobierno tras una larga confrontación que estuvo a punto de llegar a un desalojo de maestros con la fuerza pública, el viernes pasado en la Autopista del Sol, el dirigente magisterial señaló que en el estado existen grupos políticos e intereses económicos que están en pugna permanente, “y este gobierno no ha tenido la posibilidad de conducirse en estas aguas turbulentas, de llevar las riendas del gobierno”.
Recordó que durante el movimiento magisterial que comenzó de manera intensiva el 25 de febrero, el gobernador envío señales encontradas, “de pronto tiene una postura y mañana, bajo la presión de otros grupos, tiene otra”.
Por lo tanto, fue la fuerza de este movimiento que aglutinó a distintas expresiones sindicales, la solidaridad de organizaciones sociales, y la toma de la autopista por nueve horas, lo que lo obligó a rectificar su actitud, sostuvo.
Sin embargo, en el conflicto intervino en dos ocasiones el gobierno federal, para reanudar el diálogo, y el domingo pasado se firmaron los acuerdos donde el gobernador aceptó prácticamente todos los planteamientos de la CETEG sobre la reforma educativa. Incluso, Aguirre Rivero destacó sus coincidencias respecto a la calidad y la gratuidad de la educación.
“Creo que predominó el hecho de que una agresión y las actitudes represivas (de un posible desalojo), podía provocar una insurrección del pueblo, eso pesó en el ánimo de gobierno, y decimos, ojalá esto lleve al gobernador a encauzar mejor las demandas sociales y a revisar mejor las medidas que debe tomar ante peticiones del pueblo organizado”, dijo Juárez Ocampo.
Luego exhortó al Congreso local a no retrasar la aprobación del decreto de adiciones a la Ley Estatal de Educación enviado por el gobernador, pues estimó que existen las condiciones para hacer las modificaciones de manera inmediata, porque la iniciativa fue entregada a comisiones el lunes, y este miércoles, a más tardar, tendría que ser aprobada.
Hasta hoy, un sector importante del movimiento se mantiene en campamento afuera de las instalaciones de la CETEG, en esperar de la aprobación de la ley, y aclaró que el cierre de un tramo de la avenida Ruffo Figueroa, a unos metros del plantón, se realizó por seguridad de los manifestantes, porque el lunes por la tarde una docente fue atropellada por una camioneta del servicio público, pero que buscarían otros mecanismos de protección para liberar la vía.
En cuanto a las declaraciones del ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, que consideró que los cetegistas buscaban un enfrentamiento que dejara víctimas mortales para desestabilizar al gobierno de Aguirre Rivero, Juárez Ocampo se reservó hacer comentarios, porque “esa estirpe está estigmatizada, sale sobrando lo que se pueda decir, no se puede esperar otra cosa de esta gente”.
En otro tema, informó que siguen recabando datos sobre las averiguaciones previas y órdenes de aprehensión contra los integrantes del movimiento, para presentarlas en la mesa nacional con la Subsecretaría de Gobernación en la ciudad de México, el 4 de abril.
Aclaró que quienes participan en las acciones no son delincuentes, son luchadores sociales con conciencia, y que van a buscar una salida jurídica a las denuncias penales.
A la fecha, indicó que tienen una relación de 25 compañeros que presuntamente pueden tener averiguaciones previas u órdenes de aprehensión.




