Rinden homenaje a la trayectoria del decano dramaturgo Carlos Barreto Niño
Aurélie Daly
El decano dramaturgo Carlos Barreto Niño, creador del teatro mínimo en México, inspirado en el teatro kabuki japonés, caracterizado por su espiritualidad, recibió el miércoles un homenaje por su trayectoria teatral de más de 60 años.
El reconocimiento formó parte de las tres jornadas de actividades teatrales que, con motivo del Día Mundial del Teatro, organizó el Teatro Domingo Soler.
El maestro Barreto ha desarrollado una ininterrumpida carrera dentro de la Universidad Autónoma de Guerrero desde 1982, año en que se incorporó a la Casa de la Cultura de esa institución, donde además de la docencia se ha dedicado a la investigación que le han llevado a concluir que no puede existir el teatro sin un compromiso social definido.
Es un gran logro crear público para el teatro: dramaturgo
“Es un gran logro crear público de teatro en Acapulco. Acapulco sólo tiene por representación el turismo; de repente escuchar “Acapulco” y “teatro” es sorprendente; no es para los turistas, es para la gente que vive aquí”, dijo el dramaturgo Rodolfo Guillén en el teatro Domingo Soler.
Los tres días de actividades teatrales que se llevaron a cabo en el Teatro Domingo Soler y en el Zócalo de Acapulco para festejar el Día Mundial del Teatro, cerraron el miércoles con la presentación de la obra Cucarachas de Guillén.
El texto trata del malestar social de los jóvenes que viven en zonas marginadas de las grandes ciudades y del odio de sí mismos que les trasmite la sociedad. Enfocada en una situación vivida en el Distrito Federal, la pieza bien puede representar la realidad social de los suburbios de cualquiera ciudad latinoamericana.
“La pieza está un poco inspirada en la película francesa La haine (El odio), con la misma perspectiva que esos individuos de los suburbios, pero en una ciudad latina”, precisó, en entrevista el dramaturgo.
“Es la historia de dos amigos que planean hacer un negocio juntos y en este camino se encuentran como que ese día va a ser el más importante de su vida, que todo va a cambiar, pero se dan cuenta de que no se han dicho toda la verdad. Fercho está planeando irse con la mujer de su amigo Bicho. Tiene una madre controladora, se desvive por su madre, lo desespera, es una de las cosas por las que se quiere ir. (La pieza) cuenta un día normal que se convierte en un día extraordinario. Ese día es escogido para que le diga la verdad”, explicó.
Al descubrir la verdad, Bicho queda visiblemente alterado, fuera de sí, pero comprende exactamente por qué su mujer lo dejó; la golpeó. Se arrepiente y quiere recobrarla. “Es un macho”, precisó el director.
“Comete acciones de las cuales no sabe cómo resolverlas, como todo en su vida”, comentó.
“Fercho y Bicho, se consideran ellos mismos como cucarachas de la sociedad y se consideran así entre ellos. Están a punto de delinquir, están en el límite en el que se pueden salvar todavía”, precisó, para aclarar el título de la pieza.
Los actores Isael Almaza y Fernando Sánchez, egresados de la Escuela Nacional de Arte Teatral, como el director Rodolfo Guillén y la iluminadora, Martha Benítez, que conforman la compañía Teatro en exceso y otras patologías, comentaron las malas condiciones técnicas del Teatro Domingo Soler.
“Tuvimos que hacer todo con señas para tener una comunicación con el público, porque la sonoridad del teatro está mal. Para no gritar y que no haya saturación, tuvimos que mandar todo hacia el frente. (esas condiciones técnicas) te obligan a ser muy simple, muy sencillo)”, explicaron.
Rodolfo Guillen escribió la pieza en 2009 y la montó durante una temporada en un teatro independiente del Distrito Federal, La Capilla. En 2011 se tradujo la obra al francés y se hizo una lectura dramatizada con actores franceses en Lyon, Francia. Asimismo se presentó en Monterrey y Querétaro.




