América vence 2-0 a unas Chivas sin suerte y se impone el Clásico
Ramón Estrada / Agencia Reforma
Guadalajara
Tres lesiones, una roja, mal arbitraje y la diferencia de nóminas, finalmente terminaron por llevar al “baile” al Guadalajara, peor que el Harlem Shake que le armó en la cancha la televisora dueña de su enemigo.
Así, el América terminó por imponer su superioridad en el Estadio Omnilife, al vencer 2-0 a las Chivas, que jugaron con uno menos desde el minuto 36 por una doble amarilla que parecía rigorista sobre Sergio Pérez.
El silbante José Alfredo Peñaloza comenzó nervioso el Clásico y repartió amarillas al gusto para ambos lados. Raúl Jiménez anotó los dos goles de las Águilas en remates con la cabeza, a los minutos 51 y al 75.
Benjamín Galindo sufrió su décimo juego sin poder superar como técnico a los de Coapa, convertido ya en su némesis. La pesadilla para El Maestro inició temprano cuando se vino la caída de sus “soldados”.
Primero, Jorge Enríquez al 9’ y luego Héctor Reynoso al 21’. A El Chatón, un movimiento raro de su rodilla izquierda, que indica lesión en los ligamentos, le obligó a salir de cambio con llanto y frustración en el rostro.
Por su parte, el capitán rojiblanco pagó caro la terquedad de no querer perderse el duelo, pese a estar lastimado de una sobrecarga muscular en el muslo derecho.
Así, Galindo tuvo que hacer dos cambios en los primeros 22 minutos. El juvenil Rubén González por Enríquez, mientras que Víctor Perales por Reynoso.
Miguel Sabah mandó un aviso al 25’, en un disparo por encima del travesaño.
Rafael Márquez Lugo cobró un tiro libre por arriba al 43’, y ahí terminó el buen momento local, pese a la inferioridad.
Para la segunda parte comenzaron los visitantes a imponer su ley.
Christian Benítez disparó cruzado desde fuera del área al 47’, y Michel desvío a dos manos a tiro de esquina.
Luego cayó el primero del ‘9’ de las Águilas, rematando sólido centro de Juan Carlos Medina en tiro de esquina.
Tras el gol, Marco Fabián cayó al césped y pidió el cambio. No fue el hombre que su afición esperaba se cargue el equipo en la espalda y fue relevado al 53’.
El América se dio el lujo de jugar al error del rival y en cuanto se adueñó del balón, atacaba con tres y hasta con cuatro.
Paul Aguilar dejó ir una clara cuando tocaron por lo ancho de la cancha y su remate por la derecha se fue a la tribuna al 70’.
Márquez Lugo y Sabah terminaron siendo fantasmas solitarios al frente y Francisco El Maza Rodríguez “cascareaba” cada pelota, para responder sobrado a los abucheos de la tribuna.
Al 75’, vino el otro remate con la cabeza de Jiménez, que Michel tocó, pero la terminó metiendo a su meta, a centro de Rubens Sambueza por la derecha. Ahí se liquidó el Clásico.
Incluso, dio la sensación que los capitalinos podían ensañarse ante un rival entregado.
Narciso Mina remató a gol al 87’, pero Benítez, quien estaba adelantado, hizo por el balón y anularon el que parecía el tercer tanto visitante.
Todavía el arquero Moisés Muñoz hizo una gran desviada en un remate de Luis Morales al 90’. Al final, El Maza les hizo una seña a los aficionados de Chivas que lo insultaban. América se llevó todo.
Con este resultado, América le rompió a su odiado rival una racha de nueve partidos sin perder y llegó a 24 puntos, colocándose a dos del sublíder Altas, y a cuatro del líder Tigres. Mientras que Chivas se quedó con 16 unidades.




