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Presenta la playa Icacos irregularidades que contradicen su condicción de playa “limpia”

Karla Galarce Sosa

Basura de diversos tipos regada en la arena, concesiones de hoteles y condominios acordonadas, obstrucción del paso en los cinco accesos a la franja de arena, venta de comida en  pasillos, cobro de 5 pesos por entrar a los sanitarios “públicos gratuitos” y hasta el uso de la zona de bañistas como estacionamiento de acuamotos, son algunas irregularidades que se observaron ayer en la certificada playa Icacos durante un recorrido que este medio efectuó después del mediodía.
A pesar de la presencia de letreros sobre las restricciones para usuarios y prestadores de servicios turísticos en playa Icacos, existen irregularidades que se registran en los más de 500 metros de playa certificada como “limpia”.
En el acceso ubicado entre el hotel Presidente y la Torre Acapulco, aunque vigilado por marinos y policías federales, nadie impide el paso a los vendedores de comida que preparan sus productos en las escaleras de dicho acceso.
En la franja de arena, atrás del hotel Presidente, se pudieron observar cinco camas para masaje dispersas por esa zona, además de motos acuáticas que había estacionadas en la zona acordonada para los bañistas y mobiliario de playa apilado cerca del pasillo.
En todos los accesos hay tambos para la basura con logotipos de la Promotora y Administradora de Playas y que, aunque vacíos porque recogieron los residuos, incumplen con lo establecido en la norma NMX-AA-120-SCFI-2006, en el apartado de requisitos y especificaciones de sustentabilidad de calidad de playas, respecto al color y necesaria separación de los residuos, dependiendo de su origen.
Los visitantes ingresaban a la franja de arena y llevaban hieleras y bolsas con refrescos y frituras, pese al letrero de prohibición colocado en cada uno de los cinco accesos a la playa certificada como limpia.
En el segundo acceso, el de los baños públicos, presenta un panorama similar al anterior, sólo que por la instalación de las regaderas y los sanitarios “gratuitos”, hay menos vendedores de comida que preparan sus alimentos.
La encargada de los sanitarios advierte a los usuarios del costo de 5 pesos antes de entrar y argumenta que el cobro es porque no le dan dinero para comprar los insumos de limpieza y el pago de una pipa de agua que cuesta 300 pesos. Cuando un turista le comentó que había un letrero que anunciaba la gratuidad del servicio, la encargada de los baños dijo que pediría que lo quitaran porque “hasta en la Comercial Mexicana cobraban 3 pesos”.
En la pared del local de los sanitarios, se informa que la obra fue pagada con recursos de fondo de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) y que cualquier irregularidad o comentario se reporte al número de la dirección.
En el tercer acceso destaca un anuncio que promociona una compañía cervecera la llegada del Springbreak, una vez dentro de la arena, se observa la instalación de una barra de madera con las letras de la compañía cervecera.
En el lugar, se observó a una brigada de limpieza de la Promotora y Administradora de Playas, pero que a pesar de que recogen basura, la arena se observa sucia y con una gran cantidad de residuos de cristal, corcholatas y colillas de cigarros, desperdicios de comida y botellas de PET semienterradas en la arena.
La mayoría de los cestos de basura que sí cumplen con la normatividad, lucen sucios y desalineados, los que fueron colocados por la Promotora en los accesos o pasillos, están sucios y al parecer desbordaban los desechos que escurrían, pues la mancha bajo ellos es evidente, además que el olor también lo denota.
Aunque la norma de certificación destaca que no debe existir zonas de playa acordonadas, las de todos los hoteles y condominios están delimitadas por cordones y cuerdas, para impedir el tránsito de vendedores ambulantes.
La semana pasada, la dirección de Ecología municipal puso en marcha un programa de limpieza de la playa certificada. El director, Rodrigo Carbajal Liborio dijo que la labor que emprendían junto con una treintena de jóvenes de nivel bachillerato que prestan su servicio social, era para mantener limpia la playa y que en caso de una visita sorpresa del certificador, el balneario cumpliera con los requerimientos establecidos por el Centro de Normalización de Playas.

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