Víctor Cardona Galindo
PÁGINAS DE ATOYAC
* La feria en los tiempos de la violencia
De las ferias que se tenga memoria, la del 2009 fue muy especial porque se dio en el contexto de una amenaza de bomba y de una psicosis colectiva de miedo. Esta del 2013 estuvo marcada por la consternación del asesinato del conocido cafetalero Agustín Sotelo Aguilar.
Con la llegada de Carlos Armando Bello a la presidencia municipal, la feria comenzó a llamarse Expo Atoyac, porque no solo café produce el municipio. “Producimos noni, mango, copra y miel”, dijo el alcalde. El Ayuntamiento pasado duró un trienio nueve meses y es al único gobierno que le ha tocado organizar cuatro ferias, en las tres últimas no participaron los cafetaleros.
Armando Bello inició la tradición del desfile del pendón donde participan danzas y mojigangas. Este año 2013 a propuesta del director de la Casa de la Cultura Rubén Ríos Radilla este evento se llamó La Bola, suceso que desborda la alegría, baile y risas. El desfile recorre la calle principal camino al lugar donde se llevará a cabo la feria.
Quedó como recuerdo de la feria del 2009 que el 4 de abril brilló el casco de la fábrica de Hilados y Tejidos Progreso del Sur Ticuí, con la presentación de la Orquesta Filarmónica de Acapulco que en un acto inédito congregó más de mil 500 personas iniciando las festividades de la feria.
Durante el concierto el maestro Eduardo Álvarez Ortega llamó a Kopani Rojas Ríos para que subiera a cantar la canción Atoyac, de Agustín Ramírez. La que cantó con mucha facilidad y maestría. Esa fue la cuarta vez que la filarmónica se presentó en el municipio. La primera vez fue el 12 de abril de 1998, en el Gimnasio Municipal, durante la Feria del Café, en esa ocasión como en el 2009 fue el platillo fuerte del programa, después vendría otras cuatro veces.
En el teatro del pueblo se llevaron a cabo eventos importantes como la presentación de Playa Limbo y la Tuna Universitaria. El sábado 11 de abril, antes de la presentación de Los Terrícolas, el presidente municipal Carlos Armando Bello Gómez entregó la presea al mérito musical Ambrosio Castillo Muñoz (Bocho Castillo) a Juan Figueroa Rodríguez Juanello, una distinción que el Ayuntamiento por primera y única vez otorgó a un músico destacado.
Una característica del teatro del pueblo es que siempre está lleno, hay familias que sólo asisten a eso; es quizá, la única oportunidad que tienen cada año de ver espectáculos en vivo; por eso desde muy temprano apartan su lugar, el elenco va desde la presentación de cómicos hasta cantantes de renombre.
Los elotes no faltan en cada esquina. Los pabelloneros usando el calor y el aire hacen la golosina, y los globeros le dan colorido al lugar. Durante el Jueves Santo vale un comino la vigilia; todos comen carne, carnitas hay por todos lados. Tacos de carne con tabla y tierrita. A veces las astillas quedan entre los dientes. Algunos le llaman “la feria del taco”, donde la gula es el principal pecado. En 2010 por Internet circuló un ingenioso cartel donde en lugar de granos de café le ponían tacos. El tepachero ambulante, sin el sombrero que generalmente trae en el día, recorre todo el terreno. Ni la nube de polvo inhibe a los comensales. Las pizzas están por todos lados y tienen mucha demanda. En esta feria los diabéticos no tienen cabida porque el dulce abunda. Por 10 pesos se puede ver a la mujer lagarto, un truco de ilusión óptica moderna y el de la rifa y el de barata no dejan conversar en paz, hablan todo el tiempo.
En el 2009 la feria fue exitosa a pesar de los rumores que circularon de que pondrían una bomba, estaba reciente un granadazo en Petatlán. Por la tarde del día de la inauguración circuló un volante firmado por un supuesto Cartel del Pacífico Sur donde amenazaba con boicotear la feria. Había copias del volante en las calles que advertía a todos quedarse en sus casas. Pero al final hubo saldo blanco.
Al inicio a todos nos entró temor, pero Cristina a sus 10 años tuvo la respuesta. Un día llegó de la escuela diciendo que no iría a la feria porque una de sus compañeritas le había dicho que iban a tirar una bomba. Pero después ella misma se dio la respuesta y dijo: “Sí vamos a ir a la feria, porque si alguien quisiera tirar una bomba no anduviera diciendo”.
Así que ese día el cinco de abril nos fuimos a la feria a subirnos a los carros chocones y a la ola, a comer pizza, elotes y papas a la francesa. La Feria del Café es un buen sitio para saludar a los amigos. Luego vale la pena saludar a personas como El Prieto Serafín un apasionado de su tierra, quien tiene una envidiable colección de fotos del Atoyac de antaño, gran amigo que vive en el Distrito Federal y que no se pierde una feria.
El 6 de abril se inauguró el pabellón cafetalero donde se pudo disfrutar un cafecito de olla todos los días. El pabellón estuvo encabezado por el coordinador del Consejo Estatal de Café, el inolvidable Francisco Piedra Gil Ayala, quien estaba entusiasmado por los premios que los cafés naturales de Atoyac habían obtenido en el ámbito nacional. Piedra Gil dijo en esa ocasión que Guerrero ocupaba el quinto lugar en producción del café a nivel nacional y es el primero en la producción del café natural. Señaló que para nuestro municipio es muy importante el café, porque la sierra de Atoyac es la más arbolada del estado de Guerrero, gracias a que bajo su sombra se cultiva el cafeto, que es una planta muy noble que puede coexistir entre otras plantaciones y el bosque.
La Expo Atoyac 2009 fue un éxito total, los juegos mecánicos para la diversión de chicos y grandes los stands de café con sus diferentes marcas y sabores, para todos los gustos.
Desde siempre la feria es una excelente oportunidad para dar a conocer los productos artesanales manufacturados de otros estados de la república. En la muestra artesanal todos los años se hacen presentes los hermanos Enrique y Salvador Hernández Meza, quienes presentan su material tallado de madera y con semillas de diferentes árboles de la región.
En el jaripeo ni la amenaza de bomba impidió el lleno total, donde cada uno de los toros emocionó al público asistente, los jinetes se arriesgaron con ejemplares de gran peso. Joan Sebastián fue el show principal. Montado en sus bellos corceles apareció el cantante que emocionó a su público. Ni de la crisis se acordó la gente y llenó el lugar para ver a su ídolo. Fue una noche de alegría y la gente se quedó en el jaripeo hasta ya muy entrada la madrugada.
Este 24 de marzo del 2013 el alcalde Ediberto Tabares inauguró la Feria del Café. Los festejos comenzaron desde la tarde con el desfile denominado La Bola, en el que participaron carros alegóricos, danzas y bailes regionales de Guerrero, Oaxaca y otros estados de la república; así como instituciones educativas que amenizaron el recorrido por las principales avenidas de la ciudad y el bulevar Juan Álvarez hasta culminar en las instalaciones del recinto ferial en el rancho de Los Coyotes.
El corte del listón inaugural fue en las instalaciones del impresionante e inédito pabellón cafetalero y con ello inició la festividad más representativa de este municipio y de la región de la Costa Grande. En el acto de apertura estuvo todo el cuerpo edilicio, la directora de la Cumbre Latinoamericana del Café, Luz María Osuna Delgado; el Subsecretario de Agricultura e Infraestructura Rural Estatal, Acacio Castro Serrano, quien acudió en representación del gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, y el coordinador del Consejo Estatal del Café de Guerrero, Erasto Cano Olivera.
Se dieron cita artesanos, productores de café y miel, representantes de las diferentes organizaciones, ejidos, el Museo Nómada del Café integrado por estudiantes de la UNAM, quienes exhibieron sus productos y brindaron asesoría al público, durante los ocho días que duró la Feria del Café.
Posterior al programa oficial de inauguración, se guardó un minuto de silencio en memoria del fallecido ex presidente del consejo consultivo de comisariados ejidales, Agustín Sotelo Aguilar, quien fue cafetalero e introductor de la flor Anturium a la sierra Atoyac y fue asesinado en el centro de la ciudad en días pasados.
Lo impactante de esta feria fue el pabellón cafetalero donde se impartieron conferencias relacionadas con el mundo del café, un ejercicio que con anterioridad sólo se había practicado en la comunidad de La Pintada.
Acacio Castro recordó que desde hace más de 100 años la cafeticultura ha sido de importancia en la vida económica, política y social de Guerrero, desde su esplendor en los años 70, hasta la crisis de los 90. Precisó que la vegetación nativa que se mantiene en las regiones cafetaleras del estado es aporte importante al medio ambiente, en la cosecha de agua, porque son ambientes no alterados, donde aún convive la flora y la fauna.
En el majestuoso pabellón cafetalero durante toda la semana se presentaron ponentes. Tihui Campos de la facultad de Filosofía y letras de la UNAM y fundadora del Museo Nómada del Café; el profesor Ángel Ruiz; el veterano catador de café, Ramón Aguilar Ruiz; Esteban Escamilla Prado, profesor investigador de la Universidad de Chapingo; el ex director general del extinto Inmecafé, Fausto Cantú Peña, y el investigador, productor y catador profesional de café, Francisco Serra Cid Castro.
Tihui Campos y el profesor Ángel Ruiz analizaron la situación del sector cafetero en el país. Ambos investigadores coincidieron en que no existe otro cultivo que armonice con el entorno natural de las regiones productoras, toda vez que su cosecha se da bajo la sombra de árboles, los cuales contribuyen a brindar el oxígeno necesario para la subsistencia humana.
Tihui Campos dijo que el productor es el menos beneficiado con la comercialización del café y quienes obtienen las mejores ganancias son las grandes empresas y los llamados Coyotes. Explicó que uno de los factores que repercute de manera negativa en la economía del campesino, es que los mexicanos sólo consumimos en promedio un kilo y medio de café al año, mientras que en los países europeos el promedio es mayor.
Ángel Ruiz resaltó que en las zonas cafetaleras existe una mayor presencia de la fauna nativa, lo que propicia la conservación de los bosques y los cultivos alternos. Recordó que mediante un estudio realizado por investigadores de la UNAM se comprobó que el café no perjudica la salud de los consumidores y son los desórdenes alimenticios, los que afectan la vida de las personas que acostumbran acompañar una taza de café con un cigarro u otros alimentos irritantes; “el café es una bebida que hasta el momento no se ha comprobado clínicamente que origine algún daño irreversible en la salud”.
Ramón Aguilar Ruiz reseñó que el café en su variedad típica o criolla, llegó vía Cuba en el año de 1790 a Veracruz y de ahí pasó a Córdoba. En 1844 llegó otra variedad conocida como robusta de Guatemala a Tapachula y en la actualidad se usa una variedad resultante de la cruza de las dos, llamada Mundonovo, originaria del Brasil. Conminó a los cafeticultores a unificarse para mejorar la calidad del grano y recomendó cuidar minuciosamente desde el proceso de recolección hasta la estibación de los costales:
“El cafetal es un espacio de vida”, afirmó Esteban Escamilla Prado durante su participación en el ciclo de conferencias que se llevaron a cabo en el pabellón cafetalero, donde impartió la conferencia La dimensión ambiental del café; los impactos del café en sombra, sobre el medio ambiente, el cambio climático y sus repercusiones. Sostuvo que el café, al ser un cultivo armonioso a la naturaleza, resulta fundamental en los tiempos actuales para contrarrestar los efectos del cambio climático que afecta el medio ambiente, que ya impacta de manera negativa en la vida diaria de las personas.
Fausto Cantú Peña, impartió la conferencia La dimensión económica del café, la situación actual y tendencias del comercio mundial del café, quien propuso que se funde una escuela de agricultura tropical, una escuela asistida con su propio campo porque aquí hay mucha inteligencia que puede transmitir la experiencia del café.
Francisco Serra Cid Castro impartió la conferencia Café de especialidades y buenas prácticas agrícolas, a la cual asistieron un centenar de cafeticultores provenientes de las diversas regiones productoras de Atoyac, Tecpan de Galeana, Petatlán, Coyuca de Benítez y la Costa Chica.
En esta fiesta que congrega a los atoyaquenses estuvieron grupos musicales como Calibre 50, Banda Carnaval, Grupo Cañaveral, Los Rieleros del Norte y los Tucanes de Tijuana. En el teatro del pueblo participaron los Freddys, La Sonora Dinamita, Los Pasteles Verdes, Los Terrícolas. Clausuraron con danza, música y canto Fandrangro y Kopani Rojas Ríos. Se acabó la feria.




