“Hoy nos desalojaron, pero no nos derrotaron”
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
“Hoy nos desalojaron, pero no nos derrotaron”; con esa consigna regresaron a su campamento los mil maestros desalojados de la Autopista del Sol por efectivos de la Policía Federal la tarde de ayer, donde se reagruparon para evitar que fueran nuevamente agredidos.
Después del desalojo a la altura del Parador de Marqués, los maestros caminaron por el encauzamiento del Río Huacapa para llegar hasta su campamento sobre la calle Ruffo Figueroa; algunos aún portaban palos y algunas de las vallas metálicas colocadas en el Palacio de Gobierno del estado.
A su paso por el Palacio de Gobierno, los antimotines estaban dentro del estacionamiento y sólo miraban a través de las rejas.
La noche ya había caído en la capital del estado y el helicóptero de la Policía Federal todavía monitoreaba el regreso de los maestros a su campamento.
Los maestros cantaban el himno nacional bajo la mirada de los ciudadanos, quienes mostraban su enojo ante el conflicto vehicular causado por el cruce de la avenida Lázaro Cárdenas.
A lo lejos maestros y vecinos que coincidían con la ideología de los manifestantes les gritaban que no se dejaran y que sigan con la lucha.
Uno de los maestros que regresaba a su campamento comentó que esta “lucha no ha terminado” y que hoy más que nunca están convencidos de continuar y defender sus convicciones a pesar del desalojo.
En la cabeza de la marcha del regreso se escuchó el grito nuevamente: “Hoy nos desalojaron, pero no nos derrotaron”.
Los maestros regresaban visiblemente lesionados, cansados e indignados.
El regreso al campamento no fue callado y en ningún momento se mostraron vencidos por los elementos federales que los orillaron hasta la entrada del río Huacapa, a donde ya no pudieron entrar los antimotines.




