Cierran tres carriles de la avenida Cuauhtémoc por el Acabús sin avisarles, se quejan comerciantes
Yee Trujillo
Ante el cierre de dos de los tres carriles de la avenida Cuauhtémoc en dirección a La Garita por las obras viales del Acabús, comerciantes establecidos y usuarios del transporte público se quejaron por la falta de planeación y las afectaciones.
En el lugar se observaron largas filas de vehículos desde la avenida Universidad hasta la calle Gómez Morín.
En entrevista mientras señalaba el tráfico, los desesperados automovilistas, la maquinaria parada y el polvo que generan las obras, el representante de unos 200 comerciantes de la avenida Cuauhtémoc del tramo ubicado entre las avenidas Wilfrido Massieu a Universidad, José Álvaro Castillo Moreno, criticó la insensibilidad del gobierno con el comercio establecido porque estas obras mal planeadas los afectan directamente sin previo aviso.
“El tráfico está… mira, empezaron el día lunes a abrir de lo que es del Centro hacia la Garita y el tráfico está pesadísimo, la contaminación ambiental también, te hablo de los sonidos de los cláxones, del polvo, de muchos factores que alteran el medio ambiente”, agregó.
Otros comerciantes se quejaron porque sus clientes ya no pueden estacionarse y en ocasiones, para no perder los pocos ingresos que conservan, tienen que sortear los automóviles para entregar sus productos. Aseguraron que el caos vehicular empeora de ocho a diez de la mañana y de cinco a siete de la noche, y coincidieron en que falta que los policías viales se pongan a trabajar.
“Tenemos unos días y ya nos bajó la venta, a nosotros nadie nos avisó, ya nada más cuando vimos la máquina estaba ahí abriendo la calle, y lo peor es que ni siquiera hay gente trabajando y mire, hay cuatro tránsitos parados nada más ahí en la esquina”, criticó la empleada de otro negocio.
Por su parte, la usuaria del transporte público María Lugo, se quejó porque tenía más de 15 minutos esperando que los vehículos avanzaran para poder abordar un camión hacia Ciudad Renacimiento, lo que retrasaría todas sus actividades del día.
En este tramo de la segunda avenida más importante del puerto, después de mediodía se observaron cuatro policías viales que se encontraban parados en el cruce de Cuauhtémoc y Universidad, pero platicaban entre ellos sin importar que a unos 30 metros el cuello de botella por la reducción de tres carriles a uno provocaban largas filas de automóviles que llegaban hasta la esquina del Parque Papagayo, en el cruce con la calle Gómez Morín.




