Presenta queja ante derechos humanos por la desaparición de su pareja a manos de federales
Carlos Moreno A.
La señora Carolina Uribe Ortiz presentó una queja en la Delegación Regional de Derechos Humanos, donde pidió apoyo para que sea investigado el paradero de su pareja, Bernardino Ávila Vargas, ya que ninguna autoridad ha dado resultados en las investigaciones.
Uribe Ortiz explicó que su pareja fue detenida por policías federales el pasado 16 de marzo, junto con tres hombres más, que fueron liberados horas después, y de lo cual ya interpuso su denuncia ante el Ministerio Público de la colonia Zapata.
La quejosa, en entrevista afuera del Servicio Médico Forense, se quejó que policías ministeriales de esa agencia le han pedido dinero para agilizar la investigaciones, pero que al identificar la patrulla federal 14959, estacionada en las oficinas de Costera 125, como la que se llevó a su pareja, habló a los agentes, pero se negaron a hablar.
La señora Uribe Ortiz, junto con tres personas más, acudió a la 1 de la tarde, al Servicio Médico Forense para revisar los cuerpos sin identificar y saber si entre uno de ellos, está su pareja que se encuentra desaparecido desde hace casi un mes.
En las instalaciones de la dependencia, Uribe Ortiz, relató que el pasado 16 de marzo, entre las 7 y 8 de la noche, policías federales que iban a bordo de la patrulla 14959 detuvieron a cuatro personas que estaban sobre la calle Juan Escutia en la colonia Lázaro Cárdenas.
Informó que los detenidos se llaman Pedro y Carlos López Sánchez y Miguel Marcelino, quienes fueron liberados horas después, pero la señora se quejó que a su pareja de nombre Bernardino Ávila Vargas no lo soltaron y desconoce su paradero.
Recordó que cuando no regresó su pareja acudió al Ministerio Público de La Zapata para denunciar a los policías federales por la desaparición de su pareja, por lo que dieron apertura a la averiguación previa TAB/ZAP/03/0155/2013.
Sin embargo, se quejó de que tras poner la denuncia en el MP los ministeriales adscritos a esa comandancia, le pidieron dinero para que fueran agilizadas las investigaciones, “me pidieron dinero, que sólo así se puede investigar, por que tienen muchos oficios y nosotros podemos dejarlo hasta abajo o ponerlo en primer lugar”.
La agraviada reprochó que ninguna autoridad policiaca le haya proporcionado información ni haya investigado el paradero de Bernardino Ávila Vargas.
Insistió en que también acudió a las oficinas de la Policía Federal ubicadas en Costera 125, e identificó a la patrulla 14959, estacionada fuera de la plaza y al tratar de pedir informes, los agentes de la dependencia solo se limitaron a decir que “ellos no saben nada”.
Ante la nula atención por parte de las autoridades de la Policía Federal y de la PGJE, la señora decidió interponer su denuncia en la delegación regional de Derechos Humanos.




