Carlos Pérez Aguirre
El góber mañoso
La verdad cae por su propio peso, y por desgracia para las expectativas de los ciudadanos de Guerrero que con esa buena fe que caracteriza a la población trabajadora, puso en una moneda falsa sus expectativas.
Las mentiras, la demagogia y las marrullerías son elementos que han distinguido al gobierno de Ángel Aguirre, que por cierto en esta etapa –su segundo aniversario de gobierno– ha recrudecido, haciendo de esto sus rasgos característicos; el último ejemplo evidente de ello ha sido su papel en la agudización del conflicto magisterial que hoy aqueja a toda la entidad puesto que su actitud ha acelerado el descontento.
Se esperaría de un estadista –que como observamos no es el caso– la generación de propuestas y de la apertura de canales de diálogo y solución, pero lo que se ha generado es una serie de trampas. En un primer momento el gobernador ignoró y minimizó al movimiento magisterial, cerrándose al diálogo, para luego, aparentando apertura, incluso participó activamente abanderando una propuesta que envió al Congreso del estado con una mano, mientras con la otra ordenaba, al que en teoría debería ser un poder autónomo, rechazar cualquier modificación a un texto que por la rapidez de la respuesta nunca siquiera lo hojearon los legisladores, deslindándose de paso de la propuesta por él enviada. Posteriormente con talante agresivo, amenazó con la represión, tipo la que su gobierno protagonizó un 12 de diciembre contra los estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
Esta actitud irresponsable dio pie a que por la irritación causada a los maestros en diversos momentos y ante evidentes engaños, tomaran la autopista en pleno periodo vacacional, situación que no fue lo mejor, pero no les dejaron otra opción para tratar de ser escuchados en su legitima inconformidad como bien lo señalaron diversos analistas e intelectuales. Hoy la inconformidad en toda la entidad ante la promulgación unilateral de una ley que nunca tomó en cuenta su opinión y contra la actitud mañosa del gobierno estatal ha generado un poderoso movimiento social que se fundó con una extensa movilización, mas de 50 mil participantes –según varios medios, entre ellos El Sur–, pero la respuesta de los sectores cercanos al gobernador sobre ese magno evento se resume en cuatro posiciones que aparecieron en los periódicos locales.
La primera de Manuel Añorve, el ex presidente municipal de Acapulco y primo del góber mañoso, personaje señalado de generar un cuantioso déficit de recursos en el ayuntamiento de Acapulco. El diputado planteó que los mentores no deben afectar a terceros ni a la economía del estado. Seguramente habla con conocimiento, por lo de la “afectación de la economía” del municipio de Acapulco y por ende de la entidad, ¿tendrá calidad moral para hablar de no afectar la economía del municipio de Acapulco?
La segunda, un desplegado de un fantasmal movimiento ciudadano, cuyo logotipo es un “A” alada y que lideran Jorge y Raúl Salgado, el primero subsecretario de Finanzas que ha sido denunciado por desviar recursos asignados al sector, como el programa de alfabetización, y el segundo responsable en gran medida del colapso y déficits educativos, al haber sido el sempiterno subsecretario de Educación Básica, área que acusa los atrasos más significativos y que como directivo nunca solucionó. Así, en el desplegado de marras se señala con índice de fuego a los que alteran la paz social y la libertad de tránsito ¿Hablarán del Ángel de su organización? o ¿De la delincuencia organizada? , y finalmente piden que la “lucha” debe ser ante las instancias federales.
Tercera, algunos grupos de perredistas con vergüenza o con amnesia –dado que sus dirigentes en el ámbito federal aprobaron con su voto la reforma– llaman al diálogo entre el gobierno federal, estatal y la CNTE, mientras el presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso de Guerrero, es conminado por algunos de sus colegas a abandonar su cerrazón con el objeto de destrabar el conflicto, situación que atiende previa autorización del ejecutivo, para seguramente volver a desechar días mas tarde, en una intención renovada de desgastar al movimiento magisterial.
Cuarta, mientras esto ocurre, un potente movimiento social se organiza alrededor de los maestros y por lo que anuncian se preparan para una larga jornada de resistencia. Este movimiento ha logrado prácticamente desvestir al gobernador ante la opinión pública nacional y estatal, el disfraz se le ha hecho garras, equiparándose en la gran mayoría de sus actos y actitudes al ex gobernante de Oaxaca, Ulises Ruiz, ahora por ello la gente ya no le llama a Aguirre como los publicistas pagados le endilgaron en la propaganda de la campaña, “Angel de Guerrero”, ahora la gente corea “Angel ya vete de Guerrero” y le ha dado el sobrenombre de “el góber mañoso”.




