Víctor Cardona Galindo
PÁGINAS DE ATOYAC
* Nuestro Café
(Segunda parte)
Entre noviembre y diciembre los arrieros llegaban a vender sus recuas de 20 a 30 burros.Vestían con su sombrero de ala ancha, listón negro y gabán. Venían de Tierra Caliente.
En esos tiempos, recuerda El Prieto Serafín que el café lo bajaban a lomo de burros y mulas.También había muchos arrieros calentanos que venían con sus recuas a trabajar en la temporada, portaban unas bolsas negras al frente a la altura de la cintura a las que les llamaban güichos, ahí traían su dinero y son de alguna manera antecedente de las cangureras.
Algunos viejos arrieros se acuerdan que en la Cuesta del Santo, llegaron a encontrar una recua y un arriero invisible. Sentían cómo los iban atropellar las mulas y el movimiento de los caballos, se quedaban estáticos en el camino pero sólo pasaba el sonido de las sillas, los cascos, el resoplido de los animales y los gritos del arriero que los apuraba. Otros dicen haberse perdido entre las huertas, en una especie de encanto, que no los dejaba salir.
Más bien el encanto se acabó cuando a partir de 1987 comenzó a caer el precio internacional y lacrisis llegó a su clímax en 1989. Fue cuando muchos comenzaron a sembrar otra cosa o a emigrar a Estado Unidos.
Durante mucho tiempo se mantuvo laproducción entre los 280 mil a los 300 mil quintales, luego se fue más abajo y en1995 cuando se creó el Consejo Estatal del Café tuvo un ligero repunte; llegarona producirse 230 mil quintales.Ahora se cultiva un 60 por ciento de la superficie y la producción anda enlos 135 mil quintales en todo el estado.
Durante la existencia del Instituto Mexicano del Café y en su apogeo había subsidio y apoyo para los productores.Llegaron a cultivarse 50 mil 600hectáreas en el estado, de las cuales 34 mil estaban en la sierra de Atoyac. Ahora se habla oficialmente de que se cultivan 40 mil 122. 89 hectáreas en 14 municipios de 4 regiones productoras. La mayor superficie está en La Costa Grande con 30 mil 942. 81 hectáreas de las cuales al municipio de Atoyac corresponden 24 mil 245. 51 hectáreas. En La Montaña se cultivan 6 mil 788. 41 hectáreas, en La Costa Chica 2 mil 3. 98 hectáreas y en El Centro 253.
Durante la bonanza cafetalera había 10 mil 300 productores y ahora cuandola producción y superficie cultivada ha disminuido, ha aumentado el númerode productores. Son 22 mil 544 productores. Sólo en La Costa Grande hay 9 mil 606; de los cuales 7 mil 201 son de Atoyac. En La Montaña 7 mil 471, en la Costa Chica 3 mil 508 y en la Zona Centro 253 productores.
Este aumento de productores podría explicarse en parte por los subsidiosque el gobierno ha otorgado al sector y para allegarse más apoyos, los cafetalerosdividen sus parcelas entre las esposas e hijos; aún muchos campesinos noentienden que es mejor cultivar tres hectáreas bien beneficiadas, que tener 20abandonadas.
Se habla de un rendimiento de 3.36 quintales por hectárea. Los problemas que tienen los productores son principalmente las viejas plantaciones, la descapitalización para renovar cafetales, las malas condiciones de los beneficios, la escasa mano de obra, la alta incidencia de la broca del café, la baja calidad y el mercado local acaparado por únicamente tres compradores, la comercialización de pequeños volúmenes con bajo valor agregado. Hablamos que sólo el uno por ciento se vende tostado y molido, el 99 por ciento se comercializa como café verde a muy bajo precio.
Actualmente en el estado de Guerrero existen más de 30 marcas de café,aunque esto no es muy efectivo porque hay mucha competencia entre loscafetaleros, lo mejor sería tener una sola marca para todos los productores de la entidad,bien cuidada y bien promocionada.
Dentro de las alternativas para resolver la problemática de los cafetalerosse tiene que fomentar el consumo interno, para salir del estancamiento en que seencuentran. Los mexicanos consumimos muy poco café. Si en México dicho productose consumiera más los productores no tendrían problemas aunque el preciointernacional bajara, la producción nacional no se daría abasto para surtir a todala población.
Otro de los problemas es queademás del bajo consumo, nuestro paísestámuy desprestigiado en el mercado internacional. Los productores de Méxicotienen fama de mandar la muestra de buena calidad y cuando entregan el pedidode café la calidad es menor.
La sierra de Atoyac se ha caracterizado por producir cafés de buena calidad,los más famosos son los cafés naturales de Atoyac, que se cotizan a mayorprecio que los cafés naturales de los otros 11 estados productores.Aunque han cambiado las circunstancias porque las empresas de cafésoluble que antes compraban ese café naturalde Atoyac por la buena calidadahora lo importan bajo el argumento que es más barato.
Pero hablando de la calidad del café este año el Consejo Estatal del Café envió 20 muestras de café de Guerrero al “Segundo Certamen Taza de Excelencia” que se lleva a cabo en la ciudad de México auspiciado por la Asociación Mexicana de la Cadena Productiva del Café (Amecafé)y se esperan buenos resultados por la calidad del café enviado. La comunidad deEl Edén concursa con una muestra de café natural y cinco de cafés lavados. La Estancia y Los Piloncillos mandaron cada uno una muestra de café natural. Tlacoapa concursó con una muestra de café natural. Mientras la colonia Baltazar R. Leyva Mancilla de Zihuatanejo envió nueve muestras de cafés naturales y dos de lavado.
En la historia del café de Guerrero está la creación del Instituto Mexicano delCafé (Inmecafé) mismo que desapareció en 1993, al desaparecer esta institucióntambién desaparecieron los subsidios y la regulación de precios. El monopolionacional e internacional se benefició, porque comenzaron a importar café debaja calidad de otros países y afectaron el precio del café local.
En 1973 cuando estaba en su auge la guerrilla y la militarización de Atoyac, el gobierno federal de alguna manera operó para que los beneficios privados pasaran a manos del Inmecafé. Por ejemplo el de La Soledad era propiedad de Domingo Ponce Cedeño; el de Los Tres Brazos, de Raúl Galeana Núñez; el de El Plan del Carrizode Los Vargas y el de Río Santiago de Carmelo García. Luego el programa PIDER construyó el beneficio de Santo Domingo que nunca funcionó. El Inmecafé convertía el café en oro natural pero tenía maquinaria para trabajar todos los procesos. En ese tiempo todos los acaparadores dieron paso al Inmecafé. Sólo Francisco Castaño y los Quiñones nunca dejaron de comprar.
Al desaparecer el Inmecafé, por toda la sierra quedó abandonada la infraestructura que en su momento fue utilizada para beneficiar el grano.Las organizaciones de productores han venido exigiendo que el beneficio de café ubicado en los Tres Brazos, que actualmente está en manos del Ejército pase aserpropiedad del Consejo Estatal del Café, algo que no ha podido concretarse.
En un esfuerzo por reactivar el sector, después de las crisis de 1989, el 29 de marzo de 1994, mediante el decreto número 47, se creó el Consejo Estatal del Café, cuyo primer proyecto estuvoa cargo del ingeniero Gregorio Juárez Zamora y el gobernador Rubén FigueroaAlcocer lo instaló en Atoyac, donde hasta la fecha funciona y su titular es Erasto Cano Olivera.
El CECAFÉ sigue operando con pocos recursos, en su capacidad sigue brindando asesoría y apoyo a los productores, aunque puede considerarse como un institución en peligro de extinción, pensando que a nivel nacional desapareció el Consejo Mexicano del Café y en su lugar se creó la Asociación Mexicana de la Cadena Productiva del Café (Amecafé) que es la instancia que opera con deficiencia los asuntos relacionados con el mundo del café.
Por su cuenta los cafetaleros han hecho esfuerzos por construir una organización fuerteque defienda sus intereses, pero las profundas y ancestrales diferencias políticas y la corrupción de los lídereshan dado al traste con cualquier intento de mejorar su vida.
Allá por 1952 se constituyó laAsociación Agrícola Local de Cafeticultores, en 1963 la Unión Regional deproductores de Café del Suroeste del Estado de Guerrero y en 1965 la UniónMercantil de Cafeticultores, esa podría considerarse como una primera etapa en el intento por organizarse. Una segunda inicia el 6 de diciembre de 1978, cuando seconstituye la Unión de Ejidos Alfredo V. Bonfil, en la casa de don GabinoBlanco; entre otras personas estaba don Pedro Magaña Ruiz a la cabeza. El 6de julio de 1984, fue fundada la cooperativa La Pintada por donFidel Núñez Ávila. Luego el 9 de noviembre de 1987surge la Coalición de Ejidos de la Costa Grande, después de un movimientoque los campesinos iniciaron para exigir que les pagaran un excedente que selogró de la venta del café en ese año. El líder emblemático de esta organización hasido Zohelio Jaimes Chávez al interior de laCoalición nació un grupo decafetaleros llamado “Los Orgánicos de Pacífico” encabezados por Antonio Miguel Chávez quienes llegaron a exportarcafé a países europeos, claro que con las dificultades que esto implica.
Existe también la Red de Agricultores Sustentables y Autogestivos queencabeza Arturo García Jiménez, agrupación que se formó con gente que en sumomento militó en la Coalición de Ejidos de la Costa Grande.
Los cafetaleros han dado muchas luchas para mejorar sus condiciones, una de ellas fue la gran movilizaciónque realizaron el día 22 de enero del 2001, cuando mantuvieron por varias horasbloqueada la carretera Acapulco-Zihuatanejo por la demanda de subsidios parael sector, esa vez lograron un apoyo del gobierno estatal y federal para reactivarsu economía pero no fue suficiente y la crisis siguió.
En los campamentos, el café se mide por Lataque equivale a 13 kilos de café cereza (maduro, recién cortado).Esa lata se convierte cuando el grano ya está seco en siete kilos de café capulín. En esta cosecha 2012-2013 la lata cortada se pagó entre 25 y 30 pesos. A 25 pesos cuando el productor puso la comida y 30 cuando los peones llevaban su alimentación.El jornal de chapona cuando los peonespusieron su comida se pagó a 150 pesos y a 100 pesos cuando el productor los alimentó, considerando que los jornaleros comen tres veces al día.Una hectárea de cafeto se chaponó con un poquito más de mil pesos.
En cuanto a los precios, en el mercado local los compradores comenzaron pagando el kilo de cereza a 5 pesos con 50 centavos y ahorita lo están pagando alrededor de tres pesos. El kilo de café capulín abrió a 12 pesos y ahora lo están pagando a 11 pesos. El café oro abrió a 24 pesos y ahora lo pagan a 22. Fabriciano Mesino vendió su café oro en el mercado local en esos precios.Por su parte Esteban Castro Sánchezvendió el café en oro natural a 50 pesos el kilo a un comprador de Monterrey. El no entrega su producto a los acaparadores, “porque vender al mercado local atrasa”, comenta.
Los torrefactores están cobrando un promedio de 2 pesos con 50 centavos el morteado por kilo para el productor que le quiere dar mayor valor agregado convirtiendo el café capulín en café oro natural.Están comprando Marcos Galeana, Francisco Castaño Quiñones (Pacheli), Leticia Galeana, Jacobo Flores, Fidel Téllez, Antonio Miguel Chávez y Salvador Benítez que cada año llega a comprar 50 toneladas en Atoyac.Pacheli, Leticia y Jacobo, compran para Marcos Galeanaque también está captando el grano en La Montaña por eso su industria acapara la mayor parte de la producción del café en el estado.
Zohelio Jaimes Chávez considera que éste es uno de los tiempos más malos para el café por la total desorganización de los productores. Mucha gente se fue por su lado haciendo sus grupitos y provocó una gran dispersión de cafetaleros, ese el problema principal. No hay una organización que pueda defender una propuesta clara. Aunque la Coalición de Ejidos hace esfuerzos por reorganizarlos y ahora están buscando vender café a Diconsa.
En la evaluación que hace Zohelio comercializar en el mercado local sale a mil 100 pesos el quintal y las huertas están produciendo un promedio de tres quintales por hectárea, aunque hay gente que tiene buenas huertas y sacan 8 quintales por hectárea.
Las medidas andan más o menos así. Un quintal equivale en cereza a 245 kilos, capulín 92 kilos, pergamino 57. 5 kilos, en oro natural 46 kilos, oro lavado también 46 kilos y ya tostado y molido rinde hasta 37. 5 kilos. De un kilo de café arábiga salen 120 tazas.
En esta cosecha la gente que puedelo guarda y los vende tostado y molido. Por ejemplo en la Coalición de Ejidos están dando a 150 pesos el kilo de café lavado molido y a 130 el kilo de café natural.
sierreñ[email protected]




