Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Lo golpearon, le desgarraron la ropa y encañonaron, relata el regidor de Chilapa detenido el lunes en Tixtla

Luis Daniel Nava

Chilapa

El regidor del PRI y profesor, Leocadio Ávila Palacios denunció que los policías municipales que lo aprehendieron el lunes en el vecino municipio de Tixtla, no le permitieron identificarse, lo golpearon y lo amagaron con un arma larga.
Además detuvieron a su sobrino Alejandro Matías y no le permitieron realizar una llamada y le tomaron fotografías de diferentes perfiles que le darían a la prensa como método para desprestigiarlo.
El lunes por la tarde, el regidor Leocadio Ávila fue detenido a las afueras de su poblado de origen, Atliaca, por dos policías preventivos de Tixtla, en un retén.
Según las distintas versiones que manejó la corporación, Ávila Palacios no quiso bajar de su camioneta, no llevaba placas y se negó a mostrar su licencia de conducir.
Por la detención, la Policía Comunitaria de Acatempan se movilizó y retuvo a cuatro efectivos municipales que patrullaban en Atliaca, quienes fueron cambiados a la medianoche por Leocadio Ávila y su sobrino, Alejandro Matías.
Ayer, en entrevista en su cubículo del Ayuntamiento de Chilapa, el profesor y ex aspirante a candidato a la alcaldía por el PRI, Leocadio Ávila, narró que en el punto de revisión los elementos policiacos le pidieron su tarjeta de circulación, que les mostró y luego su licencia, pero que al intentar sacarla del portafolio que traía en la parte trasera comenzaron a insultarlo y ya no le permitieron moverse.
Dijo que cuando realizó una llamada, uno de los policías, el más agresivo, le reclamó, “a quien hijo de su puta madre le estás hablando”.
Y agregó: “me bajan de la camioneta cuando estaba sacando mis papeles personales, ya no me dio tiempo de mostrarles nada, en ese bajón de manera bruta se caen mis tarjetas al suelo y ahí queda tirado todo,  mi cartera en el suelo, con la camioneta abierta”.
Añadió que un agente pidió ayuda con el argumento de que no quería entregar su licencia de manejo, lo esposaron y lo arrojaron a la parte trasera de la patrulla. Al lugar llegaron, dijo, unos 15 efectivos, quienes montaron un operativo para llevarlo a barandilla en la cabecera. Su camioneta fue trasladada después, pero con rumbo a Apango, para evitar ser vistos por los pobladores de Atliaca y Acatempa.
“En carretera yo le pregunté al policía por qué tanta agresividad conmigo y uno me dijo que me callara, que me iba a llevar la chingada y entonces me puso la mano en el cuello”, denunció.
Ávila comentó que ahí fue cuando escuchó que el policía le quitó el seguro a su arma larga. Leocadio Ávila dijo que ahí les externó que si traían una consigna contra él que le “jalaran”.
Sostuvo que por el movimiento, el cargador se cayó a la camioneta y se botó hacia la carretera.
Al final, dijo, resultó con golpes, arañones, la camisa ensangrentada y el pantalón roto.
En el punto de la revisión, después detuvieron a su sobrino, Alejandro Matías, cuando fue a preguntar por él y se lo llevaron a punta de golpes rumbo al municipio de Apango, para salir por la comunidad de Almolonga porque los preventivos ya sabían que la Policía Comunitaria se había movilizado en Acatempa.
En la comandancia, aseguró el regidor, no le permitieron comunicarse con su familia ni con un abogado y le tomaron fotografías de perfiles para dárselas a la prensa para que lo conocieran como delincuente.
Aclaró que no pertenece a la policía de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) pero que son conocidos suyos porque son sus paisanos y han realizado trabajos en conjunto por la comunidad de Acatempa.
“La acción de la Policía Comunitaria de detener a elementos de la Policía Municipal fue una ayuda voluntaria, lo hicieron en el plan de solidaridad y de proteger mi integridad física, porque corrió el rumor de que me habían secuestrado”, confirmó, como se manejó la tarde de su detención.
Finalmente dijo que analiza proceder contra los elementos policiacos y que el director de la Policía Municipal de Tixtla, Rubén Reyes Zepeda se comprometió a que cesaría a los policías Juan Gómez Hernández y Primitivo García Canseco por excederse en las facultades de su trabajo. De las autoridades de Tixtla, dijo, sólo el síndico David Martínez Valdez le ofreció su apoyo.

468 ad