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Abren padres un Cendi en la capital; exigen que laboren los maestros que no están en las protestas

Anarsis Pacheco Pólito

Chilpancingo

Padres del Centro de Desarrollo Infantil (Cendi) número 4, Octavio Paz, ubicado en la colonia Las Cuevitas de Chilpancingo, rompieron las cadenas y los candados que mantenían cerrada la institución desde hace dos meses, para que los niños regresen a clases.
A las 8 de la mañana, una veintena de padres de familia se reunieron en las entradas del Cendi, quienes manifestaron que en dicha institución existe una planta docente de 50 maestras, de las que sólo 12 están involucradas en el movimiento de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), por lo que 38 están en condiciones de dar clase.
El paro laboral de la institución comenzó desde el 25 de febrero, afectando a los niños que ingresarán a primer año de primaria, explicó el padre de familia Ricardo Piza Luna.
“Estamos indignados porque el Cendi se encuentra cerrado desde hace más de dos meses, porque hay maestras que se encuentran en el movimiento magisterial, nosotros somos muy respetuosos y los apoyamos, pero los maestros que no están deberían de dar clases ”, enfatizó.
Por ello, los padres colectaron 30 firmas de apoyo, levantaron un acta y acudieron a las puertas que estaban cerradas. Con una segueta y pinzas de presión rompieron las cadenas, posteriormente fueron sobre la entrada principal, en donde realizaron la misma operación.
A las 9 de la mañana llegó la directora del plantel, Norma Morales Aparicio, quien apoyará la decisión de los padres de familia, siempre y cuando éstos la respalden en caso de que haya una reacción por parte de los disidentes.
Los inconformes quitaron las pancartas donde, según un grupo de padres de familia, manifestaban su respaldo al movimiento de la CETEG, bajo el argumento de que ningún padre la colocó, pues fue colocada por órdenes de los profesores que estaban en el paro.
El Cendi da servicio a más de 200 menores de edad, es dependiente de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), y maestros disidentes habían cerrado la escuela en rechazo a la reforma laboral.
Durante la decisión de quitar los candados y cadenas, los padres de familia estaban visiblemente enojados, por la situación a la que se están enfrentando y mencionaron que en otros Cendis de la capital, que apoyan el movimiento magisterial, se imparten clases tres veces a la semana pero en cambio en este no hay clases en ningún día.
Los padres de familia habían pactado comenzar clases hoy, pero ante la marcha masiva convocada por el magisterio, decidieron prorrogar el reinicio de actividades para el viernes.

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