Boicot de los diputados priistas impidió ayer la aprobación del dictamen de la reforma cetegista
Hugo Pacheco León
Chilpancingo
Reunidos ayer, los diputados de las Comisiones Unidas de Educación, Ciencia y Tecnología y de Presupuesto y Cuenta Pública no lograron aprobar un dictamen sobre la reforma de decreto a la Ley Estatal de Educación Número 158, ante la oposición de los priistas a estampar su firma y la indefinición de los del PAN y del PVEM con los que la oposición hace mayoría en ambas comisiones.
Por tal razón, en la fracción del PRD surgió la propuesta de sesionar este jueves en Acapulco, para evitar la ira de los maestros por no cumplir los acuerdos, pero al final, en reunión nocturna en el Congreso local, acordaron no irse y aguantar en esta capital, informó uno de los diputados perredistas que pidió guardar su nombre.
En una llamada vía telefónica, el presidente de la Mesa Directiva del Congreso, el diputado Antonio Gaspar Beltrán, dijo como responsable de convocar a sesiones que hasta esa hora (las once de la noche) nadie le había comentado nada de irse a Acapulco, pero que no se atrevería hacerle eso a los maestros ni se prestaría a ese juego.
Anoche, al cierre de esta edición los diputados del PRD buscaban el mecanismo legislativo para no quedar mal con los maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), y este jueves realizar las dos sesiones para discutir el dictamen y aprobarlo según sea el caso.
Las comisiones unidas se reunieron durante el día para trabajar la iniciativa de reforma a la Ley de Educación que el martes presentó al pleno la fracción del PRD y que surgió del consenso con la CETEG. Pero no hubo acuerdos.
Lo anterior preocupó a los diputados del PRD, porque ahora se dieron cuenta de la importancia que tiene contar con la mayoría en las comisiones ordinarias, pues para este dictamen apenas reúnen tres votos de once y lograrían reunir hasta cinco con los dos del partido Movimiento Ciudadano.
Integran la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, Oscar Díaz Bello, del PRD, como presidente; Ricardo Taja Ramírez, del PRI, como secretario, y son vocales Laura Arizmendi Campos, del MC, Alejandro Carabias Icaza, del PVEM, y Delfina Concepción Oliva Hernández del PAN.
Y la de Educación, Ciencia y Tecnología, Víctor Salinas Salas, del PRD, es el presidente; Emiliano Díaz Román, del Panal, es secretario; y son vocales Jesús Marcial Liborio (PRD), Alicia Zamora Villalva y José Luis Ávila, del PRI, y Evencio Romero, del MC.
Cerca de la media noche, los diputados del PRD habían logrado el apoyo del diputado del PT, Jorge Salzar Marchán, y de los cinco del MC, que coordina Mario Ramos.
Y platicaban con los del PVEM y PAN para lograr las firmas para el dictamen y presentarlo al pleno, porque el requisito es que cuando menos debe llevar la firma de la mitad más uno de los integrantes de las comisiones unidas, que en este caso suman once.
Dan línea a priistas para no firmar el dictamen
Mientras que por la mañana, los diputados del PRI, encabezados por su coordinador Héctor Apreza Patrón, se reunieron en la sede nacional con el presidente del CEN, César Camacho Quiroz, para explicarle su postura frente a la iniciativa para reformar la Ley de Educación.
Le explicaron que estaban en la voluntad de analizar la iniciativa perredista que fue consensuada con la CETEG y llevada al pleno el pasado martes, pero que no estaban de acuerdo en aprobar un dictamen contrario a la reforma federal.
Definieron entonces que los diputados del PRI integrantes de las comisiones unidas no firmarían el dictamen que les presentara el PRD, como lo cumplieron más tarde en la reunió en el Congreso local.
Además acordaron que de pasar el dictamen al pleno y aprobarse por mayoría del PRD, MC y PT, se reservarían artículos en lo particular para evitar la contraposición constitucional, explicó una fuente que acudió a la reunión.
Mientras que en una entrevista casi a la media noche, el diputado perredista Antonio Gaspar Beltrán dijo que como responsable de convocar a sesiones, hasta esa hora nadie le había comentado nada de irse a Acapulco, pero dijo que no se atrevería hacerle eso a los maestros, no se prestaría a ese juego y no convocaría.
El también presidente de la mesa directiva añadió que tienen el compromiso con la CETEG de salvaguardar los derechos de los trabajadores de la educación, pero también alcanzar la calidad educativa en Guerrero a través de la reforma a la Ley de Educación consensuada.
Explicó que no se debe tener desconfianza en los diputados de las comisiones unidas que dictaminarán, y subrayó que su postura ha sido institucional y apegada a la legalidad, porque entiende su función en el Congreso, pero también su deber como representante popular que ha ponderado la importancia del conflicto magisterial.
Precisó que la atención total del Congreso está puesta en el tema educativa y “estamos en el ánimo de que sea aquí donde se diriman todos los conflictos sociales, mediante el diálogo para que la legalidad esté salvaguardada”.
Y aprovechó para exigir a la federación que voltee los ojos a Guerrero, pues dijo que deberían ser el secretario de Educación, Emilio Chuayfet; el de Goberna-ción, Miguel Ángel Osorio Chong, y el presidente Enrique Peña Nieto, quienes atiendan el tema educativo y la inconformidad social que se ha generado en la entidad, y “que no sólo nos manden a su representante Espartaco”.




