Querétaro vence 2-1 al San Luis y se mantiene con vida
De manera dramática, el Querétaro se aferró a la Primera División al derrotar 2-1 a San Luis en el Estadio Corregidora, con un gol de Wilberto Cosme en la agonía del partido.
Los Gallos Blancos hicieron la paz con la fortuna en el momento más oportuno, al 87′, cuando estaban a punto de extinguirse en el Máximo Circuito, pero un tanto del delantero colombiano les dio vida, al menos un día más ya que necesitan una derrota del Puebla.
Parecía que el Querétaro traía el “santo de espaldas” tras una falla de Cosme, 2 atajadas de Óscar Pérez a tiros de Julio Nava y el balón que de manera burlona se estrelló en el poste derecho al 85’ luego de un disparo de Luiz de Souza, uno de los más destacados.
De hecho, los locales tuvieron que jugar a matar o morir tras el gol de Mario Ortiz al 23’, en una acción en la que previamente Luis Mendoza le hizo un túnel a Mario Osuna, quien para colmo se resbaló.
Para conseguir el milagro, los anfitriones tenían que marcar 2 goles, algo que no habían conseguido en 9 partidos con Ignacio Ambriz al mando.
En el vestidor se habló de dejarlo todo, no había de otra. Ambriz acertó con el ingreso de Nava por Luis Landín, con el afán de jugar por las bandas, de no chocar contra los 3 centrales de San Luis.
Así resucitó el Querétaro. Nava abrió para Jorge Echavarría y éste mandó el centro al que llegó Amaury Escoto para el gol; en su festejo, el delantero simuló un corazón, quizá el de los Gallos que volvió a latir.
Como sucede en muchas ocasiones, los yerros increíbles acompañan a los equipos desesperados. Cuando Cosme falló un cabezazo con el marco abierto, sus compañeros se llevaron las manos a la nuca y Ambriz a la boca, en un gesto de incredulidad.
Ante los tibios gritos de “sí se puede” y “Gallos, Gallos” por parte de la afición, el cuadro local buscó el marco contrario, pero el balón que pegó en el poste al 85’ parecía el epitafio del equipo después de 4 años en la Primera División.
Después de tantas bofetadas, apareció Cosme para quitarse el traje de villano, para darle la esperanza a los 12 mil fieles que no abandonaron al equipo, para hacer que todos los queretanos hoy le vayan al Atlante. (Edgar Contreras / Agencia Reforma / Querétaro).




