Corea del Norte, dispuesta a moratoria nuclear si recibe ayuda alimentaria: EU
DPA
Washington
Corea del Norte está dispuesta a aplicar una moratoria en sus actividades nucleares y de enriquecimiento de uranio, anunció ayer Estados Unidos, que a cambio dijo que comenzará a preparar el envío de hasta 240 mil toneladas de ayuda alimentaria al país asiático.
“Corea del Norte ha aceptado implementar una moratoria en sus lanzamientos de misiles de largo alcance, tests nucleares y actividades nucleares en Yongbyon, incluido el enriquecimiento de uranio”, dijo el Departamento de Estado norteamericano en un comunicado.
Además, Corea del Norte habría aceptado permitir el retorno de inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) a su territorio para “verificar y monitorear la moratoria de las actividades de enriquecimiento de uranio”, así como para “confirmar la incapacitación del reactor de cinco megawatios y las instalaciones asociadas”.
El objetivo de estas medidas es “mejorar la atmósfera de diálogo y demostrar su compromiso con la desnuclearización”, agrega la nota oficial.
El acuerdo se alcanzó tras la conclusión de una tercera “ronda exploratoria” de conversaciones bilaterales entre Washington y Pyongyang en Pekín el 23 y 24 de febrero y podría servir para reanudar el diálogo a seis bandas sobre el programa nuclear norcoreano.
A cambio de estos compromisos de Pyongyang, Estados Unidos accedió a reunirse en el “futuro inmediato” con un equipo norcoreano con el objetivo de “concluir los detalles administrativos para avanzar” en el envío de un paquete de ayuda alimentaria inicial de hasta 240 mil toneladas. Éste irá acompañado de un “intensa supervisión que requiere la entrega de una asistencia de este tipo”.
El acuerdo fue celebrado tanto desde Washington como de instituciones implicadas como el OIEA, que lo calificó de un “importante paso adelante”.
Con todo, altos funcionarios estadunidenses destacaron la cautela con la que hay que acoger compromisos como éste de Pyongyang, que ya en ocasiones anteriores ha incumplido promesas en esta materia.
Al hacer el anuncio, el propio Departamento de Estado dejó claro que Washington todavía tiene “profundas inquietudes” respecto de Pyongyang.
Y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, fue muy clara al advertir de que Washington vigilará muy de cerca todo el proceso.
“Tras la muerte de Kim Jong-il (en diciembre), dije que esperábamos que el nuevo liderazgo (norcoreano) eligiera guiar a su nación en el camino de la paz cumpliendo sus obligaciones. El anuncio de ayer constituye un modesto primer paso en la dirección correcta”, declaró Clinton.
Aun así, agregó, Washington “juzgará a los nuevos líderes de Corea del Norte por sus acciones”. Un alto funcionario del Departamento de Estado que habló con periodistas bajo condición de anonimato indicó entretanto que para el gobierno de Barack Obama este acuerdo constituye una serie de “pasos previos” que podrían “abrir la puerta a negociaciones serias para lograr pasos irreversibles de Corea del Norte hacia la desnuclearización y el cumplimiento de otros compromisos y obligaciones internacionales”.
Pero a la par subrayó lo “muy modestos” que son estos pasos, que ahora se tienen que trasladar en “negociaciones sustanciales y significativas sobre desnuclearización que afecten a todo el programa nuclear norcoreano y garantice un progreso estable hacia el desmantelamiento completo y verificable de todo su programa”.
En similares términos se expresó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, quien también remarcó que al acuerdo deben seguirle acciones concretas.
“Una cosa son los compromisos para hacer algo, pero realizarlos efectivamente es otra cosa”, declaró en su rueda de prensa diaria.
Respecto al envío de ayuda alimentaria a Corea del Norte a cambio de este acuerdo, fuentes oficiales estadounidenses explicaron ayer que unas 20 mil toneladas de este paquete estarán destinados específicamente a niños pequeños y mujeres embarazadas.
Cuando Clinton, que ayer declaró en el Congreso, fue presionada sobre el modo en que Estados Unidos piensa evitar que esta comida acabe en manos de los funcionarios norcoreanos, la jefa de la diplomacia estadounidense aseguró que se establecerán sistemas de monitoreo para garantizar que los alimentos llegan a quienes los necesitan.
La última vez que Pyongyang expulsó a inspectores del OIA de Corea del Norte fue en 2009, el mismo año en que se salió de las conversaciones a seis bandas con Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, Rusia y China sobre su controvertido programa nuclear. Posteriormente, hizo pruebas con un arma nuclear, lo que llevó a un endurecimiento de las sanciones contra el régimen.




