Denuncian al director del Fideaca por corrupción y desvío de recursos
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
Ex trabajadores del Fideicomiso Acapulco (Fidaca) denunciaron actos de corrupción, prepotencia y nepotismo por parte del director Miguel Ramón Palacios Vargas y de sus hijos, quienes presumen de tener influencias con el gobernador Ángel Aguirre Rivero.
En entrevista, tres de seis empleados que fueron despedidos en marzo se quejaron de que en el Fideaca hay irregularidades cometidas por el director en contubernio con sus hijos y sin que nadie les ponga un alto.
Los afectados se trasladaron a Chilpancingo a solicitar una audiencia con el gobernador para informarle de las anomalías, pero como ayer no se laboró en el Palacio de Gobierno fueron al Congreso para saber si había un modulo de atención ciudadana, sin embargo por el acto del informe de Angel Aguirre no contaron con la atención solicitada; después se presentaron en el edificio de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos humanos a interponer una denuncia.
Erick Alfonso Gómez Alcocer, uno de los despedidos, criticó que para ser atendidos por Miguel Ramón Palacios hay una persona que se encarga de abrir y cerrar una puerta electrónica que es acceso a la antesala de la Dirección General, y que esa puerta fue instalada por instrucciones del director para no recibir a los colonos y trabajadores que acuden a plantearle sus problemas.
En cuanto al problema que enfrentan los trabajadores, explicó que Palacios Vargas da de baja de manera injustificada al personal con antigüedad de seis y 11 años, sin ser liquidados al 100 por ciento como lo establece la Ley Federal del Trabajo y sólo les otorga un finiquito.
Señaló que quien se encarga de despedir y contratar al personal, sin tener atribuciones para ello por no laborar en el Fideaca, es Daniel Palacios Atondo, quien se desempeña como director jurídico de la Promotora de Playas de Acapulco.
Este funcionario, dijo, se jacta de que “nadie podrá hacer auditorías (en Fideicomiso) porque está bien protegido por su hermano Chistian Palacios Atondo, quien actualmente funge como subcontralor del estado”; ambos funcionarios son hijos de Miguel Ramón Palacios.
Gómez Alcocer indicó que Palacios Vargas presume ser compadre, amigo y socio del gobernador, por lo que asegura que nadie podrá destituirlo.
“Se burla de los empleados y asegura que el gobernador está de su lado porque le financió su campaña cuando fue candidato, que por eso existe un gran compromiso entre ellos”, insistió.
Luego denunció que Miguel Ramón Palacios actualmente tiene en nómina a aviadores que “utiliza” para realizar actividades laborales en un hotel de su propiedad, además de que usa recursos del Fideaca para la remodelación y para el mantenimiento de la misma propiedad.
Agregó que se sabe que a sus hijos Daniel Palacios Atondo y Maricarmen Palacios Atondo les asignó un automóvil oficial a cada uno para su uso personal, cuando una de las unidades debería estar asignada a la Dirección de Administración de Finanzas y el otro a la Subdirección de Comerciali-zación.
Gómez Alcocer señaló que en los últimos meses se ha incrementado la nómina un 50 por ciento, que los trabajadores de nuevo ingreso son dados de alta con salarios superiores a los 10 mil pesos mensuales, aunque en realidad reciben un efectivo quincenal de 2 mil pesos, ya que las tarjetas que les entregó el banco para el pago de su salario les fueron retiradas y “las maneja un individuo de apellido Dillanes” adscrito al Departamento de Tesorería del Fideicomiso.
“Las tarjetas están en poder de esta persona (Dillanes) para quedarse con 3 mil pesos quincenales de cada uno de los trabajadores de nuevo ingreso, recurso que le entrega al director”, aseguró.
Asimismo, mencionó que de manera extraoficial se sabe que hay otra nómina confidencial de aviadores, misma que es manejada a discreción por “Dillanes”, quien justifica que “son compromisos de campaña adquiridos por Cristian Palacios Atondo cuando fue precandidato a diputado local por el distrito 3”.
Indicó que la familia Palacios Atondo ha sustraído equipo de cómputo, un frigobar y un asador que era utilizado para los festejos de diciembre, días festivos o convivios que realizaban los empleados.
Los ex empleados exigieron a las instancias correspondientes realizar una auditoría al Fideaca, además de exigir la destitución del director y la reincorporación de los seis empleados que fueron destituidos de manera irregular en el mes de marzo.
Los inconformes responsabilizaron a la familia Palacios Atondo de cualquier incidente que les suceda a ellos o a sus familias.




