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EU no busca imponer su voluntad en lucha antinarco: ofrece parar tráfico de armas

Jesús Esquivel / Agencia Proceso

 

Ciudad de México

 

El presidente Barack Obama negó las versiones de analistas y periodistas en el sentido de que su gobierno pretenda violar la soberanía mexicana e imponer su voluntad a través de la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico.

En el caso del problema de la demanda y consumo de drogas enraizado en su país, reitero su rechazo a las propuestas de despenalizar o legalizar el consumo de narcóticos. Asimismo, enfatizó que su gobierno se compromete a fortalecer los esfuerzos para contener el tráfico ilegal de armas de fuego a México.

 

Respeto a soberanía mexicana

 

“Algunos estadunidenses ven únicamente a México representado en los titulares sensacionalistas de violencia y cruces fronterizos, algunos mexicanos pueden pensar que Estados Unidos no respeta a México, que buscamos imponer nuestra voluntad sobre la soberanía mexicana o, de manera alternativa, que queremos aislarnos de ellos”, afirmó el mandatario estadunidense al hablar ante estudiantes en el Museo Nacional de Antropología e Historia.

Este tipo de distorsiones, añadió, pueden crear mitos y mal entendidos que únicamente dificultan los progresos entre las dos naciones.

En sus últimas horas de estancia en la capital mexicana, después del encuentro y la cena de trabajo que compartió con el presidente Enrique Peña Nieto, Obama dijo a los estudiantes que México y Estados Unidos son ahora, sin duda, una mezcla de culturas que,  precisamente por medio de la educación y el entendimiento mutuo, se debe consolidar.

“Este ha sido mi cuarto viaje a México como presidente, y cada vez me siento inspirado por nuestra cultura y la belleza de esta tierra, pero más que nada por el pueblo mexicano”, subrayó Obama.

Aun cuando en la narrativa de la nueva relación con Estados Unidos, Peña Nieto ha determinado desnarcotizar la agenda, en lo cual estuvo e acuerdo Obama, ante los jóvenes reunidos en el Museo Nacional de Antropología e Historia, el mandatario estadunidense se vio obligado a hacer las aclaraciones sobre la injerencia de su país en México.

Y es que en los últimos días la prensa estadunidense y la mexicana destacaron la determinación del gobierno de Peña Nieto de cerrarle las puertas a las agencias de inteligencia de Estados Unidos que les abrió el gobierno calderonista, bajo la supuesta cooperación en la lucha contra el tráfico de drogas y el combate al crimen organizado. En el sexenio pasado, dependencias federales estadunidenses, como la CIA, FBI y la DEA, operaron con toda libertad por todo el territorio mexicano.

Obama aseguró a los estudiantes que su determinación de viajar a México se sustentó en su interés de “reconocer las nuevas realidades”, y el empuje del pueblo mexicano para enfrentar sus problemas en todos los ámbitos.

“Está claro que está emergiendo un nuevo México”, dijo el presidente de los Estados Unidos.

De acuerdo con Obama, el país está creando un nuevo ambiente de prosperidad en su relación comercial con el mundo y que es ahora “el centro de la innovación de alta tecnología”.

Sostuvo que millones de mexicanos están saliendo de la pobreza, que México está ocupando su lugar adecuado en el escenario mundial, como una sólida democracia en las Américas y disfrutando el papel que tiene entre las 20 economías más importantes del planeta.

México y Estados Unidos “somos socios iguales, dos naciones soberanas que deben trabajar conjuntamente con un interés y respeto mutuo”, indico el presidente Obama.

La nueva relación entre México y Estados Unidos es, según el mandatario estadunidense, un ejemplo claro de que su alianza no se debe justificar por las amenazas comunes, sino por la creación de oportunidades y de prosperidad.

En este contexto, como hiciera este jueves en Palacio Nacional al lado de Peña Nieto, Obama aplaudió el avance en las reformas estructurales que empuja el gobierno federal mexicano, con lo cual, afirmó, se establecer un sistema de rendición de cuentas.

En el caso del problema de la demanda y consumo de drogas enraizado en su país, el presidente de Estados Unidos reitero su rechazo a las propuestas de despenalizar o legalizar el consumo de narcóticos, bajo cualquier circunstancia.

“Entendemos que la raíz que provoca mucha de la violencia que hay aquí, así como el gran sufrimiento de los mexicanos es la demanda de las drogas ilegales”, subrayó Obama.

Y prosiguió: “No creo en que la respuesta a este problema sea la legalización de las drogas, sino una estrategia comprensiva para atacar el flagelo, pero no sólo el de la aplicación de la ley, sino también que se aborde el tema de la educación, la prevención y el tratamiento”.

Asimismo, enfatizó que su gobierno se compromete a fortalecer los esfuerzos para contener el tráfico ilegal de armas de fuego de Estados Unidos a México y a seguir apoyando y cabildeando a favor de una reforma a las leyes de inmigración ante el Congreso federal de los Estados Unidos.

Al concluir el evento, Obama se trasladó al Aeropuerto Internacional de la ciudad de México, de donde partió con destino a San José, Costa Rica.

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