Estados Unidos sorprede al ganar 1-0 a Italia en Génova
Agencias
Roma
Estados Unidos consiguió imponerse ayer (0-1) ante Italia en un partido amistoso en el que una apática y desordenada selección local no consiguió acelerar el motor, y tras el que la “azzurra” piensa ya solo en su primer enfrentamiento con España en la Eurocopa.
El combinado italiano desplegó en casa, en el Estadio “Luigi Ferraris” de Génova, toda una lista de desajustes en su juego que ahora el seleccionador Cesare Prandelli deberá enmendar, de cara a un campeonato europeo en el que tendrá como primer rival en la fase de grupos a la vigente campeona del Mundo y de Europa.
Si bien acudía al amistoso con varias bajas -bien por lesión, bien por exclusiones disciplinarias-, la Italia de Prandelli dejó ver las carencias de las que adolece con las ausencias de sus jugadores habituales, todo en un partido sin sustancia en el que el estadunidense Clint Dempsey marcó la diferencia con el único gol.
El planteamiento de los primeros 45 minutos siguió un simple patrón: una Italia que conseguía conservar más tiempo la pelota intentando ataques con pases profundos, sobre todo dirigidos a Sebastian Giovinco, y que en ocasiones quedaban invalidados ante el fuera de juego.
Por su parte, la selección del técnico alemán Jurgen Klinsmann dejó hacer a Italia, en ocasiones arriesgando demasiado ante algunos desaciertos de su portero y esperando a las jugadas a balón parado.
La segunda parte comenzó con el mismo esquema de partido, con un Giovinco que incurre en el fuera de juego y una EU que cede el balón hasta que en el minuto 55, tras un gran control, Altidore consiguió darse la vuelta y ceder el balón desde el área pequeña a Dempsey para que este marcara.
Esta acción obligó al seleccionador italiano a hacer cambios en la delantera, metiendo en el campo a Giampaolo Pazzini y haciendo debutar con la absoluta al romanista Fabio Borini, de 20 años, quien hasta ahora había sido convocado solo para la Sub21, pero también en la retaguardia, con Ignazio Abate y Daniele de Rossi.
Los cambios de Prandelli consiguieron animar en parte el juego del combinado italiano en esta segunda mitad (siempre dentro del desorden), pero llegaron quizá demasiado tarde.




