Podrían las autodefensas transformarse en grupos delictivos, opina el secretario del SNSP
Mariana Labastida
El secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), Monte Alejandro Rubido, dijo que los grupos de autodefensa que surgieron en Guerrero, que no están ligados a las policías comunitarias de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), se podrían hacer “grupos eventualmente delictivos”.
De la evaluación de las policías municipales, que se debe de cumplir en octubre, alertó de la necesidad de hacer modificaciones a los procedimientos y protocolos para poder cumplir con la meta del gobierno federal y que en caso de no ser así, aseguró que la ley establece sanciones para los que no consigan la certificación.
En declaraciones a los reporteros, al finalizar el foro Sumemos Causas Ciudadanos+Policías, Alejandro Rubido aseguró que las autodefensas, “definitivamente son figuras al margen de la ley”, y los diferenció de las policías comunitarias, las cuales están reglamentadas y enfatizó que “el monopolio de la fuerza es exclusiva del Estado”.
En Guerrero inició un proceso de conformación de autodefensas en la región de la Costa Chica a partir del 6 de enero, primero en Ayutla y ahora en más de nueve municipios. Todos apoyados por la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) que después firmaron convenios con el gobierno del estado para ser reconocidos.
También está la CRAC que nació como un proyecto de autodefensa hace 17 años y se consolidó como un sistema de seguridad y justicia que reeduca a sus detenidos y tiene como estadística que bajó el crimen en sus áreas de influencia en un 90 porciento. En la pasada administración fue reconocida por el gobierno del estado mediante la Ley 701 de Cultura Indígena, la cual reconoce el derecho de estos pueblos a regirse por sus usos y costumbres en materia de seguridad.
En este contexto, el funcionario federal negó que los nuevos grupos de autodefensa hayan emergido en respuesta a un problema de inseguridad, ya que si hubiera sido así, “los estaríamos viendo en los municipios de mayor índice delincuencial y no necesariamente es así”.
Alejandro Rubido dijo que tiene “la impresión de que esas autodefensas que en la inmensa mayoría de los casos, y creo que Guerrero puede ser una excepción, responden más a intereses de vínculos con grupos eventualmente delictivos”
Agregó que percibió que lo que hubo fue una fractura por encabezar la dirigencia de las policías comunitarias.
De las policías de barrio que le expusieron durante el foro que se retomará para la ciudad de Acapulco, dijo que como en el caso de la policía comunitaria depende de las condiciones propias del municipio, donde la población “no es muy vasta” y que en lugares como este puerto “es muy difícil, (porque) el número de población ha crecido muy exponencialmente y no necesariamente ha sido así el número de policías”.
De los exámenes de control y confianza, de los que dijo que a nivel nacional se tiene un avance del 58 porciento y que se debe de cumplir para finales de octubre, los calificó de un “gran reto”, por lo que insistió en adecuar los procedimientos y protocolos para poder cumplir con la meta de evaluar a los 430 mil policías de todas las corporaciones.
El funcionario federal enfatizó que las evaluaciones son constantes tanto para el ingreso, permanencia, ascenso e incluso para el retiro de los policías y la periodicidad con la que se hacen es “dependiendo de la sensibilidad del puesto”.
Especificó que la evaluación no puede causar baja de ningún policía, sino el conjunto de observaciones que se hagan como el desempeño de sus funciones o fallas en su comportamiento, “es una decisión integral la que se toma cuando un policía toma baja”.
Recordó que quien no cumpla con la evaluación, la ley establece sanciones y quien falsifique una acreditación se puede sancionar hasta con 12 años de prisión.
Dijo que todos los integrantes de la Procuraduría General de la República y la Comisión de Seguridad Pública han cumplido con los exámenes de control y confianza.




