Las mineras sí quieren explotar La Montaña y los funcionarios dividen a los pueblos, acusa Tlachinollan
El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, declaró ayer que no es real que se haya perdido el interés de las empresas mineras por explorar y explotar yacimientos minerales en la zona indígena de la Montaña y Costa Chica, como lo declararon el secretario de Desarrollo Económico del gobierno del estado, Enrique José Castro Soto y el director general de Promoción Industrial, Agroindustrial y Minera, Héctor Zurita Brito.
Aseguró que el interés de las empresas por la explotación de minas en esa región persiste en diferentes núcleos agrarios sobre todo en el de Paraje Montero, Zitlaltepec e Iliatenco.
La semana pasada, en entrevista que se publicó ayer, el secretario de Desarrollo Económico, Castro Soto aseguró que las manifestaciones en contra de las mineras solamente las han encontrado en Zitlaltepec y que el gobierno del estado ha sido respetuoso de la decisión de los habitantes de las comunidades.
Mientras que Zurita Brito aseguró que en la zona de la Montaña, actualmente no existe ninguna actividad minera y afirmó que la única oposición que se generó fue en contra de la empresa Camsim Minas, precisamente en Zitlaltepec y luego aseguró “pero no ha habido ninguna otra empresa que esté interesada en explotar en la Montaña, hasta la fecha”.
Ayer, el director de Tlachinollan dijo en entrevista telefónica que las empresas mineras extranjeras se siguen promoviendo a través de sus representantes para comenzar trabajos de exploración. Tan es así que en el caso de Paraje Montero han dividido a los campesinos.
Recordó que ahí el representante agrario había firmado un convenio sin consultar con sus representados, quienes al enterarse lo obligaron a cancelarlo y ahora hay dos posturas irreconciliables en ese lugar.
Añadió que ahora existe una conciencia regional y los habitantes de las comunidades están conscientes de que la decisión de autorizar la entrada de las mineras no es una decisión de unos solamente, sino que incumbe a todos los habitantes, a todos los pueblos de la región.
Dijo que por eso realizaron asambleas para tomar una determinación y que hasta ahora 10 núcleos agrarios han entregado al Registro Agrario Nacional (RAN) sus acuerdos en el sentido de rechazar que entren las mineras a sus territorios.
Incluso denunció que en el RAN ahora se han vuelto muchos mas estrictos con los campesinos puesto que les piden que acudan personalmente las autoridades agrarias a dejar sus acuerdos de asamblea, “con lo que les hacen más difícil el trámite”.
Consideró que son las mismas instituciones las que abonan a la división de los pueblos, pues los funcionarios son los que realizan la labor de convencimiento en las comunidades para que acepten la entrada de las mineras.
Dijo que ofrecen obras “y hablan de las bondades y el desarrollo que dejan las mineras en las comunidades para que permitan que las mineras trabajen en sus territorios, pero son los mismos argumentos que expresaron los colonizadores, pues creen que el desarrollo en los pueblos se va a lograr con sus proyectos en los que van a tener mano de obra barata”.
Barrera Hernández dijo que si ahorita no están trabajando es por la oposición de los pueblos, pero que es seguro que en los próximos meses van a volver a insistir, “porque las concesiones allí están y son para 50 años, no las van a dejar así nomas porque sí”.
Barrera Hernández informó que el mayor interés es por la mina Corazón de Tinieblas que se encuentra en las cercanías de Zitlaltepec, porque hay versiones de que allí hay mucho mas minerales, incluso que en el ejido de Carrizalillo. (Zacarías Cervantes / Chilpancingo).




