Reconoce el PND rezago en salud; en 2012 uno de cuatro mexicanos no tenía cobertura
Adriana Alatorre / Agencia Reforma
Ciudad de México
Pese a los avances en la cobertura universal presumidos en el sexenio anterior, el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 reconoce que la falta de acceso al sistema de salud sigue siendo un pendiente, al igual que la calidad de éste.
El documento indica que en 2012, aproximadamente uno de cada cuatro mexicanos no contaba con cobertura de algún sistema de salud.
También destaca que si bien el Sistema de Salud Pública cuenta con una amplia red de atención médica, en ocasiones la falta de respuesta ha propiciado que la población busque atención en el ámbito privado, la asistencia social e incluso mediante la automedicación.
Por otro lado, el diagnóstico en materia de salud del PND reconoce que hay situaciones que atentan contra la salud como la pobreza y los estilos de vida poco saludables y de riesgo.
Por ejemplo la falta de actividad física, la nutrición inadecuada, sexo inseguro, consumo de tabaco, alcohol y drogas ilícitas, así como una falta de educación vial repercuten de manera significativa en la salud de la población.
De acuerdo con la evaluación, estos factores explican en gran medida la alta incidencia de enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, las enfermedades isquémicas de corazón y los tumores malignos, así como el alto número de personas lesionada por accidentes, alertó.
A decir del gobierno federal, el sobrepeso, la obesidad, la diabetes y la hipertensión han llegado a niveles muy elevados en todos los grupos de población.
Entre los hombres mayores de 20 años de edad 42.6 por ciento presentan sobrepeso y 26.8 por ciento obesidad, mientras que en las mujeres estas cifras corresponden a 35.5 y 37.5 por ciento respectivamente.
“Dado su papel como causa de enfermedad, la obesidad aumenta la demanda por servicios de salud y afecta el desarrollo económico y social de la población”, adelanta.
Destaca que los datos demográficos y epidemiológicos, mostrados en el PND indican que las presiones sobre el Sistema Nacional de Salud serán cada vez mayores, poniendo en riesgo la sustentabilidad financiera de las instituciones políticas.
“La fecundidad, las tasas de mortalidad y migración, suponen una demanda más elevada de servicios, especialmente asociada al mayor número de adultos mayores (la población de 65 años y más crecerá 6.2 por ciento del total en 2010 a 10.5 por cierto en 2030)”, admite.
Ante este panorama, el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, planea entre sus líneas de acción reforzar la regulación de los establecimientos que brindan atención médica.
“Aplicar estándares de calidad rigurosos, privilegiar el enfoque de prevención y promoción de una vida saludable, así como renovar la planeación y gestión de los recursos disponibles”, indicó.
El presupuesto es otra preocupación, entre 2000 y 2010, el gasto público en salud como porcentaje del PIB creció de 2.6 a 3.1 por ciento, lo que representa un incremento de 19.2 por ciento.
“A pesar del aumento observado, este nivel de gasto sigue siendo bajo en comparación con el de los países de la OCDE”, indica el documento.
En materia de salubridad, el objetivo es asegurar el acceso a los servicios de salud. Para ello se propone fortalecer la rectoría de la Secretaría de Salud y promover la integración funcional a lo largo de todas las instituciones que la integran.
Para lograr mayores niveles de eficiencia y poder atender de mejor manera las necesidades de la población, es necesaria una planeación interinstitucional de largo plazo, una mejor administración de riesgos, así como solidaridad, compromiso y corresponsabilidad entre las instituciones y los diferentes grupos poblacionales.




