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Rubén Aguilar Valenzuela

Violencia en Brasil

El daño que provocó a la imagen de México la estrategia de “guerra” contra el narco implementada por el presidente Felipe Calderón, que se agrava con la comunicación que hizo de la misma, es enorme y sigue presente. A todos los lugares donde viajo la gente de todos los niveles sociales me pregunta por la violencia que se vive en México.

Recientemente en Brasil, un país todavía más violento que el nuestro, los conductores de taxi y también los compañeros académicos me preguntaban preocupados por la violencia que ocurre en México. Estos se sorprendían cuando les comentaba que el problema existía y lo lamentábamos, pero que era menor al de su país.

En el momento que el presidente Calderón declara la “guerra” al narcotráfico, en diciembre de 2006, el índice de crímenes dolosos era de 8 por 100 mil habitantes y cuando deja el gobierno, en noviembre de 2012, de 24 por 100 mil habitantes. La fallida y fracasada estrategia de guerra provocó que en tan sólo seis años se triplicara el número de los asesinatos dolosos en el país.

Según el Ministerio de Salud de Brasil el índice de homicidios dolosos es de 27 por 100 mil habitantes. Si se considera el conjunto de la población el número de víctimas por año fue de 54 mil 30 de 2002 a 2010. Hoy la población total asciende a 200 millones. En México, con una población de 115 millones de habitantes, el promedio anual de asesinatos dolosos en el periodo de 2007 a 2012 fue de 10 mil.

En Brasil la gran mayoría de las víctimas corresponde a la población negra y entre 2002 y 2010 fueron asesinados 272 mil 422 de éstos, que da una media de 30 mil 269 asesinatos por año en ese grupo mientras que el número de los blancos víctimas fue de 14 mil 47. El número de blancos asesinados al año se redujo de 18 mil 867 en 2002 a 14 mil 47 en 2010. Así, en 2002 morían asesinados proporcionalmente 65.4% más negros que blancos, pero en 2010 y había aumentado a 123.3 por ciento.

El índice de homicidios dolosos en la población negra es de 36 por 100 mil habitantes y crece a más del doble en el segmento de edad entre los 15 y 29 años cuando llega a 72 por 100 mil habitantes. Así, el índice de victimización de los jóvenes negros pasó del 71.7% en 2002 al 153.9 por ciento en 2012, que es dos veces y media más que en los jóvenes blancos, de acuerdo con el Ministerio de Salud.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que por arriba de 10 homicidios por 100 mil habitantes se está en situación de violencia endémica. Todos los estados de Brasil se encuentran en ese caso. En México, hoy menos de la mitad de las 32 entidades federativas están en esa condición y en 2006 lo estaban sólo cinco o seis estados.

En Brasil las desigualdades regionales son muy marcadas y así mientras que en los estados de Santa Catarina y Piaui la tasa de homicidio de los negros es de 13.3 y 15 por 100 mil habitantes en los estados de Ananindeau y Para es de 198.8 homicidios por 100 mil habitantes.

El número de homicidios dolosos por 100 mil habitantes es ligeramente menor en México que en Brasil, pero esa no es la imagen en la opinión pública de ambos países. El actual gobierno mexicano debe reducir los niveles de violencia, pero también cambiar la percepción que existe sobre la misma dentro y fuera del país. Son dos tareas urgentes y distintas.

 

Twitter: @RubenAguilar

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