Niega ayuda Herrera de Aguirre, por segunda vez, a la madre de un desaparecido en Zihuatanejo
Durante una gira por la ciudad de Zihuatanejo de la presidenta del DIF-Guerrero, Laura del Rocío Herrera de Aguirre, la señora Marilú Sarabia Maturana se le acercó para pedirle ayuda para localizar a su hijo desaparecido hace más de un año, pero la esposa del gobernador le dijo “permítame tantito”, se retiró y ya no la atendió.
En noviembre del año pasado Sarabia Maturana abordó a la esposa del gobernador para solicitarle su intervención y le ayudara a pedir a las autoridades correspondientes que investiguen sobre el paradero de su hijo, Eutiquio Hernández Sarabia, detenido por policías preventivos municipales hace más de un año cuando vendía sandalias y huaraches sobre la avenida Morelos y a la fecha no lo ha encontrado.
En aquella ocasión, la funcionaria estatal dejó a un lado el acto de entrega de apoyos en el que participaba para abrazar a la afligida madre y le prometió que la atendería una vez que concluyera su intervención pública pero eso no ocurrió, y sólo dio instrucciones para que la atendiera algún funcionario de la administración municipal.
Ayer miércoles, de nueva cuenta, la también conocida militante perredista acudió a la colonia 6 de Enero, donde la presidenta del DIF encabezó otro acto de entrega de apoyos diversos y promovió la activación física; a su llegada, doña Marilú Maturana volvió a abordar a Laura del Rocío Herrera, quien le contestó, “permítame tantito” y continuó atendiendo al resto de los asistentes.
Durante el acto, la mujer quiso acercarse de nuevo a la presidenta del DIF, pero le salió al paso uno de los escoltas, quien le pidió que le explicara el motivo por el cual quería hablar personalmente con la señora Herrera, una vez que le dijo que quería pedirle que fuera gestora ante las autoridades, principalmente ante la Procuraduría General de Justicia del Estado donde la investigación sobre el caso de su hijo está estancado desde hace meses, el escolta le contestó que eso no era competencia de la esposa del gobernador y volvió a cuestionar a Marilú Sarabia si él podía ayudarla, a lo que le contestó que no, pues necesitaba que la escuchara Laura del Rocío. El guarura finalmente se retiró.
La señora Sarabia Maturana también se retiró del lugar del acto llorando, al tiempo que lamentó que las autoridades, “sean tan insensibles conmigo, soy madre, me duele no saber nada de mi hijo, quiero saber dónde está, quién lo tiene, por qué se lo llevaron si yo crié a mis hijos para que fueran gentes de bien, gentes honradas y cada vez que voy al Ministerio Público a preguntar qué saben de mi hijo se ríen de mi dolor; yo quise acercarme a la esposa del gobernador porque ella es madre y como madre creo que debe de entender mi dolor, pero no me escuchó ni me dejaron acercarme a ella”. (Brenda Escobar / Zihuatanejo).




