Reprograman el Brasil-Inglaterra en el “renovado” Maracaná
La esperada inauguración a plena capacidad del renovado estadio Maracaná, en Río de Janeiro, que se realizará, tal como estaba previsto, el próximo domingo con el amistoso entre Brasil e Inglaterra, no escapó a las polémicas e incertidumbres que rodearon la millonaria reforma del mítico “templo del futbol brasileño”.
El último susto fue dado en la tarde del jueves, cuando la justicia carioca suspendió por cuestiones de seguridad la celebración del amistoso, la “prueba de fuego” de la reluciente arena, antes de recibir partidos durante la inminente Copa Confederaciones, que comienza en 15 días.
Si bien la resolución judicial fue revocada horas después, quedó en el aire la duda de si el que será en 2014 palco de la final del Mundial de futbol estará realmente listo, en todo su esplendor, para albergar los encuentros estipulados durante la cita que comienza el próximo 15 de junio, y que es considerada el ensayo general de cara a Brasil 2014.
Mientras la incertidumbre sobrevuela en medios de prensa y en la opinión pública y –seguramente– tortura el pensamiento de los representantes de la FIFA, residuos de las obras, materiales de construcción, piedras, escombros, maquinaria, agujeros, pozos y hasta pedazos de calzada rota ensombrecen los alrededores del estadio, dando una potente imagen de un lugar en pleno proceso de construcción.
“Nada me impide decir que el Maracaná, a esta altura, ya debería estar listo por dentro y por fuerta”, dijo ayer el coordinador técnico de la selección nacional, Carlos Alberto Parreira.
Respecto a la fugaz suspensión judicial del choque ante los ingleses, el técnico aseguró que “en ningún momento dudamos de que el partido sería realizado”. (DPA / Rio de Janeiro).




