La violencia en las preparatorias de la UAG en Acapulco no se puede ocultar, asevera académico
Aurora Harrison
El profesor de la Preparatoria 27 de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), David Molina, hizo un llamado a las autoridades estatal y municipal para poner en marcha un plan emergente de prevención del delito entre los jóvenes, y criticó no se les ha dado la atención adecuada para evitar agresiones.
“Es lamentable que existan ese tipo de enfrentamientos, entre los jóvenes que son parte de la misma institución que se llama Universidad Autónoma de Guerrero, son situaciones que no se pueden ocultar y que están ahí, las cuatro preparatorias tienen ese problema”, dijo.
Sostuvo que la suspensión de clases en la escuela este viernes y el jueves fue para evitar que haya otra situación similar. Indicó que los maestros que laboran en esa preparatoria, a los estudiantes que detectan con mala conducta se les orienta para mejorar su conducta.
El perredista abundó que el problema se da por la pérdida de valores desde las colonias, y consideró que debe de replantearse la universidad, además de que las autoridades municipal y estatal “hacer un plan de emergencia para buscar una solución para la prevención de la violencia juvenil”.
Sostuvo que es un problema que el gobierno debe atender con prontitud, porque no es el primer joven que muere en una pelea, que hay otros casos y heridos, por eso pidió al rector, al gobernador y al alcalde buscar alternativas para evitar las agresiones.
Sobre qué hacen los maestros, que también tienen responsabilidad porque son lo que están educando, respondió que “los maestros no podemos hacernos a un lado del problema, y en la preparatoria hay una gran preocupación y hablamos con los jóvenes que tienen este tipo de conductas y actitudes, se le encausa por la vida académica”.
Explicó que en algunos casos hay resultados, pero cuando observan que hay jóvenes que no se pueden rescatar, “pedimos al director la salida de los jóvenes que pueden dañar a los demás porque el problema no nada más es en las preparatorias es más complejo”, pues la violencia debe verse como un tema académico, no como una práctica.
“Creo que la universidad está obligada a desarrollar seminarios, conferencias, pláticas con expertos, sociólogos y debe de haber orientación permanente, para que podamos parar la situación porque debe ser preocupación no sólo de la UAG sino de los padres de familia que tienen a sus hijos en las escuelas”, dijo el profesor David Molina.




