El asesinato de Hernández Cardona fue un crimen de Estado, no de la delincuencia organizada, asegura la OCSS
La Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCCS) del municipio de Atoyac calificó como un crimen de Estado el asesinato del luchador social Arturo Hernández Cardona y de los otros dos miembros de la organización Unidad Popular (UP) de Iguala.
La dirigente de la OCSS, Rocío Mesino exigió a las autoridades federales y estatales que se investiguen de manera seria las muertes de los tres activistas políticos y sociales, quienes fueron encontrados sin vida después de que fueron desaparecidos la semana pasada tras una protesta que realizaron en la caseta de Iguala, de la Autopista.
Dijo que se debe de garantizar la integridad de los luchadores sociales en el país, y pidió a las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) Human Rights Watch y Amnistía Internacional “que regresen a ver a Guerrero porque ya son muchos los casos que no se han investigado de desapariciones y muertes de los luchadores sociales, no hay garantías para los luchadores sociales en el país principalmente en Guerrero”.
“Estamos indignados y consternados, condenamos ese tipo de hechos, que fue un crimen de Estado, que no se quiera hacer ver por el gobierno como del crimen organizado, Arturo Hernández fue una persona que siempre estuvo del lado de las causas sociales e intereses del pueblo, como fue su último trabajo de exigir fertilizante en Iguala”, exigió.
Exhortó a los activistas sociales de la entidad a hacer un frente común y dejar las diferencias, porque consideró que la situación es grave para todos y es necesario que “juntos hagamos un reclamo generalizado”.
Pidió la intervención de organismos internacionales porque, “no se puede confiar lamentablemente en la justicia en México, las autoridades están ya coludidas en todos los niveles. La muerte del luchador social fue porque su único delito fue exigir apoyos para campesinos en el municipio de Iguala”. (Francisco Magaña / Atoyac).




