Se enfrentan molineros por acusaciones de malos manejos de programas federales
Salvador Serna
El divisionismo y resquemor que prevalece entre los empresarios de la masa y la tortilla en Guerrero ayer explotó provocando momentos de gran tensión que derivaron en mutuas acusaciones por presuntos malos manejos del dinero que les da el gobierno como programas y subsidios.
La refriega
A las 3 de la tarde, en el restaurante California, que debido al escándalo suspendió labores por más de media hora, el grupo que dirige Jorge Rosas Ávila daba una conferencia de prensa para informar que se deslindaban de la pasada gestión, en materia de recursos federales por 5 millones de pesos, “del compañero ex dirigente Arcadio Castro Santos, que en la anterior administración gubernamental recibió, a título personal, por lo que nosotros del nuevo comité directivo dejamos todo en manos de la Contraloría General del estado para el resultado final de la investigación a Fampegro y la Sedeco, sobre los paneles solares que no funcionaron”.
No bien acababa de terminar su discurso Ávila Rosas cuando Arcadio Castro Santos interrumpió la conferencia de prensa para dirigirse a los reporteros, externando que “todo es una mentira, es una acusación infame sobre mí, por lo que hago responsable de todo lo que me suceda, a mi familia y a algún otro integrante de mi asociación a este señor Jorge Rosas Ávila, quien ni tiene tortillerías ¡¡eres una divina rata !!”.
De inmediato, los seguidores de Ávila Rosas se pusieron de pie para recriminar a Castro Santos el que saboteara un evento al cual no estaba invitado, a lo que Castro Santos les respondió que “están hablando de un recurso que ya deriva en algo personal, mi asociación es otra, usted hace una acusación a mi persona, si me pasa algo usted es responsable”, a lo que Rosas Ávila le contestó: “yo pido seriedad, el documento no va dirigido a ti, va dirigido al auditor general del estado, pregúntale a él”.
Los alegatos alcanzaron su máximo punto cuando el productor de Chilpancingo, Abdón Hernández Olvera, reveló a reporteros que Rosas Ávila “no tiene porqué ser dirigente si no tiene negocios, que aclare las coberturas (compras de maíz) de un millón de pesos en el programa de ASERCA hace tres años y no se los dio a ninguno de sus compañeros”.
Un seguidor de Ávila Rosas le debatió a Hernández Olvera que “aclara los 7 millones de pesos que te dieron, de manera tajante te digo, dilo aquí esta la prensa ¿dónde quedaron los 7 millones de pesos? Aquí dilo delante de la prensa”, a lo que el productor le contestó: “tengo las pruebas, tengo las pruebas”.
Mientras que Carlos Morales Escamilla, del comité municipal de Chilpancingo perteneciente a Rosas Ávila, expresó que “las autoridades van a dilucidar el destino del dinero; nosotros estábamos presidiendo esta reunión con respeto a todos los compañeros, de alguna manera en Chilpancingo, tenemos a un competidor desleal en la elaboración de la tortilla de mano”, en referencia a Hernández Olvera.
Ante reporteros, una señora calificó de “mañoso” a Castro Santos, afirmando que “le dieron tanto y nunca le ha repartido a los molineros, nos consta porque ha salido en los periódicos, te quedaste con los tortibonos”, a lo que Castro Santos le dijo que “eso ya es pasado y muy bien aclarado, yo no soy ningún ratero, yo a usted no le he robado nada, yo ando con la frente en alto”.
Finalmente, ante la oportuna intervención de empleados del restaurante, los ánimos por fin se calmaron dándose por terminada la reyerta.
La conferencia no volvió a reanudarse, por lo que el grupo de Rosas Ávila optó por retirarse del lugar. 15 minutos después, el grupo de empresarios de Arcadio Castro Santos hizo lo mismo.




