Denuncian negligencia médica en el Hospital del IMSS de la capital
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
Familiares de María de Lourdes Leyva Romero denunciaron negligencia médica en una operación en el apéndice que la puso al borde de la muerte en el hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
De acuerdo con lo relatado, hace tres semanas la mujer ingresó al hospital del IMSS con un fuerte dolor en el abdomen, el diagnóstico del médico fue apendicitis aguda, por ello de emergencia se le sometió a una intervención quirúrgica.
Dos días después fue dada de alta y, sin embargo, conforme pasaron los días, la herida no mostraba mejorías y los dolores regresaron, acudió al médico y tuvieron que internarla de emergencia porque el médico Arturo Méndez Herrera olvidó colocar drenes para que salieran los líquidos y eso le generó que se acumulara más de un litro y medio de pus.
El médico recetó un cuadro de antibióticos y la dejó bajo observación, resultando en deterioro de su salud pues los medicamentos fueron equivocados, cuando la enferma se agravó decidió enviarla al puerto de Acapulco pero fue recibida con malos tratos, no había un espacio reservado y al final sólo le trasfundieron plaquetas para que no falleciera y la mandaron de regreso a la capital.
En Chilpancingo, los directivos del nosocomio obligaron al médico a atender a la paciente pues había reticencia para hacerlo pero la directora le indicó que tenía que corregir su error, volvió a recetar el mismo tratamiento anterior y la paciente volvió a empeorar al grado de que sus familiares dudaron que llegara al fin de semana, por ello, el sábado tomaron la determinación de trasladar a la mujer a un hospital privado de la capital, donde se le colocó el sistema para extraer los líquidos, se cambió el tratamiento médico y 24 horas después la mujer fue declarada como estable.
Los familiares indicaron que se entrevistarán con un abogado para que los oriente y puedan demandar formalmente al médico que realizó la operación, y se le apliquen las sanciones que amerite, además que el IMSS pague los gastos realizados en el Hospital Privado.
Finalmente, comentaron que además de su caso, durante su estancia en el hospital se percataron de al menos otros dos muy parecidos, uno correspondiente a una mujer que había sido intervenida del apéndice regresó al hospital por un dolor en la parte baja de la espalda, una ráquia le había dañado un nervio, haciendo que una de sus piernas quedara inmovilizada.




