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Mantienen integrantes de Unidad Popular la toma del Palacio Municipal de Iguala

Redacción

 

Iguala

 

El Palacio Municipal sigue tomado por decenas de manifestantes de la Unidad Popular (UP), que reclaman justicia por el asesinato de su dirigente Arturo Hernández Cardona y sus compañeros Ángel Román Ramírez y Félix Rafael Banderas.

Los policías municipales que hacían guardia en un módulo a la entrada han sido sustituidos por algunos habitantes de colonias populares que desde el lunes están sumados a la resistencia.

Palos, tubos, varillas y pedazos de sillas están al alcance de los manifestantes desde el lunes, cuando se realizó la ocupación del inmueble después de que los cadáveres de sus tres compañeros fueron localizados en la carretera Iguala-Chilpancingo.

Ante la ausencia de Hernández Cardona pareciera que el liderazgo ha sido tomado por el líder de la Organización Genaro Vázquez, Rafael Ochoa Ochoa, y por el dirigente de la Fundación Humanista Comunitaria, Amós Justino Osores Narciso.

De manera extraoficial la mañana de ayer se conoció que personal del Ministerio Público contactó a Osores Narciso para que se presentara en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) a ratificar una denuncia que junto con Hernández Cardona había puesto el miércole pasado, un día antes de la desaparición de los siete miembros de la UP.

En la denuncia, Hernández Cardona había manifestado una serie de amenazas y hostigamientos del alcalde José Luis Abarca.

Los ataques expuestos en la denuncia se dieron en el contexto de una jornada de lucha que encabezaba Arturo Hernández, en la que la exigencia principal era la entrega de 800 toneladas de fertilizante y la realización de obras en colonias irregulares de Iguala.

De manera muy breve, Amós Justino Osores dijo al reportero  ayer que no había condiciones de seguridad para acudir a  la Procu-raduría a ratificar la denuncia.

Para hacerlo los activistas de la UP tendrían que cruzar la ciudad, pero sobre todo circular por la avenida Heroico Colegio Militar, misma que conduce a la caseta de cobro de la autopista Iguala-Cuernavaca, en la que se vio por última vez con vida a los activistas asesinados.

Sofia Lorena Mendoza Martínez, compañera de vida de Hernández Cardona y regidora de Iguala, llegó ayer al palacio municipal poco antes de las 12 de la tarde y saludó a sus compañeros de organización que desde el lunes mantienen tomadas las instalaciones.

Antes del medio día sostuvo una reunión con lo que queda de la dirigencia de la Unidad Popular.

La reunión fue previa a otra que sostendrían con el secretario general de Gobierno, Florentino Cruz Ramírez.

Ayer alrededor de las 11 y media de la mañana Cruz Ramírez arribó a Iguala escoltado por un contingente de por lo menos cinco camionetas de lujo al Hotel Casablanca, ubicado en la calle Aldama, a un costado de las oficinas de la Unión Campesina Emiliano Zapata (UCEZ).

El hotel fue rodeado por hombres armados pero vestidos de civil, que se colocaron en los balcones del lugar. También había un número indeterminado de sujetos con bolsas cruzadas al pecho y con lentes oscuros que hablaban por radio.

En tanto, en el Palacio Munici-pal se observó que de uno de los pasamanos de la segunda planta cuelga el retrato del presidente municipal José Luis Abarca Velázquez y en la parte inferior del mismo fue colocada la leyenda: “SE BUSCA POR ASESINO”.

El retrato está enmarcado en madera oscura y mide unos 30 centímetros de ancho por unos 40 centímetros de altura. En la fotografía, hecha en Salo Estudio, se observa al empresario al frente y a sus espaldas muchos libros apilados en un gabinete. A un costado izquierdo la bandera nacional.

Con un traje oscuro y una corbata negra el perredista esboza una sonrisa, pero el gesto general de su cuerpo es rígido: su mano izquierda está cerrada y muestra el puño, y su mano derecha está abierta pero la palma está hacia abajo.

 

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