A 15 años de la matanza de El Charco, se mantiene la demanda de justicia
Zacarías Cervantes
El Charco, Ayutla
A 15 años de la matanza de 10 indígenas y un estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “el recuerdo y lo que sembraron las víctimas siguen presentes”, dijo el padre Javier de Jesús Zuluaga Zuluaga, cura de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, de la comunidad de La Concordia, quien vino a oficiar una misa ayer aquí para conmemorar la fecha.
En este 15 aniversario de la matanza de El Charco se reunieron en esta localidad unas 200 personas de las comunidades vecinas, así como dirigentes e integrantes de organizaciones sociales y de organismos de derechos humanos, para recordar la muerte de los indígenas y el estudiante de la UNAM la madrugada del 7 de junio del 2008, a manos de elementos del Ejército.
Las actividades para recordar a las víctimas consistieron en la celebración de una misa a cargo del padre Zuluaga Zuluaga y del sacerdote José Rosario Marroquín, quien es integrante del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez.
También asistieron a las actividades en este aniversario, sobrevivientes de la masacre, entre ellos Efrén Cortés Chávez, los dirigentes de la Organización del Pueblo Indígena Me pha, Cuauhtémoc Ramírez y Obtilia Eugenio Manuel, así como el representante de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (CETEG) y del Movimiento Popular Guerrerense (MPG), Minervino Morán Hernández; el abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Rogelio Téliz, y el sacerdote José Rosario Marroquín.
A diferencia de años anteriores, en esa ocasión se suprimió de las actividades la marcha que se acostumbraba realizar y los asistentes sólo participaron en la misa que se ofició en honor de las víctimas, así como en la ceremonia cívico- política que fue coordinada por el profesor de la primaria Caritino Maldonado Pérez, Genaro Felipe Castillo.
Durante la misa, el padre Rosario Marroquín pidió a los indígenas reunidos en la cancha techada, donde hace 15 años cayeron las víctimas del Ejército, que dentro de lo que está viviendo el país, “que es de mucho dolor e injusticias, encuentren ánimos para seguir luchando para exigir justicia en honor a las víctimas”.
A su vez, el párroco Zuluaga reconoció que los habitantes de toda la Montaña están desesperados por las acciones que están realizando los gobiernos en turno, “pero en la medida que nos organicemos seremos escuchados y sólo así evitaremos que se repita lo que pasó aquí hace 15 años por la ceguera política”, manifestó.
Cada uno de los asistentes, el comisariado de Bienes Comunales de Cuapinola, Ernesto Morales Morocio; los sobrevivientes Bernardino García Francisco, Juan García de los Santos y Efrén Cortés Chávez, denunciaron que a 15 años de la masacre los gobiernos estatal y federal no han atendido las demandas por las que el grupo de ciudadanos se reunieron la noche del 6 de junio en la escuela Caritino Maldonado, en donde a la mañana siguiente fueron masacrados por militares, al confundirlos con un grupo guerrillero.
Cortés Chávez agregó que la mejor manera de honrar a las víctimas es que los pueblos se mantengan organizados y exigir justicia, no venganza.
El sobreviviente dijo que es sintomático que durante el gobierno de Ángel Aguirre se cometan hechos de violencia en contra del movimiento social sin que se investiguen, y citó los casos de El Charco, que ocurrió durante su gobierno interino, el asesinato de los estudiantes de la Normal Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Gabriel Echeverría de Jesús y Alexis Ayala Pino, y recientemente los asesinatos de los dirigentes de Unidad Popular de Iguala, Arturo Hernández Cardona, Ángel Román Ramírez y Félix Rafael Banderas.
Ante casos como estos dijo que a los familiares de las víctimas y a la sociedad no le queda otra alternativa que organizarse y exigir justicia, “porque ya vimos que el gobierno no agarra a los que andan haciendo desmadres”, dijo.
Hernández Cardona iba cada año
A su vez, el representante de la CETEG y del Movimiento Popular Guerrerense (MPG), Minervino Morán Hernández, recordó a las víctimas de hace 15 años y al dirigente de UP, Arturo Hernández Cardona, de quien dijo que cada año acudía a este lugar a rendir un homenaje a los caídos, pero que este año ya no pudo venir porque es una víctima más del gobierno.
“Arturo aquí estaba todos los años, aquí se escuchaba su voz demandando justicia, pero hoy también nos lo han matado”, dijo.
Ante esta situación dijo que los ciudadanos comunes “hemos perdido el derecho a la vida, a la libertad, al trabajo y a la justicia”, e igual que Cortés Chávez, demandó a los asistentes mantenerse unidos para poder exigir sus derechos.
Otra que reclamó justicia fue la presidenta de la Organización del Pueblo Indígena Me pha, Obtilia Eugenio Manuel.
Se quejó de que no bastó la muerte de los indígenas Ñu savi aquí, sino que también el gobierno ha masacrado a los indígenas Me Pha, e igual que los oradores anteriores dijo que “nos están chingando porque no nos unimos ni siquiera para exigir justicia”.
Y agregó que en el caso de la matanza de El Charco el gobierno no sólo no ha hecho justicia, sino que ni siquiera ha cumplido con la reparación del daño a las víctimas y a la comunidad.
Agregó que cuando el pueblo se organiza “parece que somos un peligro para el gobierno”, y citó el caso de la ejecución del dirigente del UP, Arturo Hernández Cardona y sus dos compañeros.
Al final de la ceremonia, el segundo comisario de El Charco, Orlando Reyes Lucía, expresó su inconformidad a los reporteros que cubrieron la ceremonia, pues dijo que cada año acuden dirigentes de organizaciones sociales, personalidades distintas y periodistas, “vienen, hablan, se llevan la información, pero la comunidad sigue igual, aquí no vemos que haya mejorado nada”.
Criticó que hay dirigentes sociales que hablan a nombre de El Charco “y se paran el cuello en otros lugares, pero que de eso nada se ha beneficiado la comunidad, por eso hoy les pedimos que lleven nuestro mensaje al gobierno estatal y federal, que les digan que nosotros seguimos igual, como hace 15 años”.
Informó que a pesar de que cada año se realiza una ceremonia y se pide justicia para las víctimas, en El Charco ni siquiera la reparación del daño se ha cumplido con los familiares de las víctimas.
También dijo que demandan proyectos productivos y una audiencia con el gobernador Ángel Aguirre Rivero, además de la pavimentación de calles y la construcción de la comisaría, demandas a las que no les han dado respuesta, dijo el segundo comisario de este lugar.




