Fijan fianza 74 mil 115 pesos cada uno a 7 de 21 detenidos el 10 de junio
Luis Cruz / Agencia Reforma
Ciudad de México
La Procuraduría capitalina (PGJDF) impuso una fianza de 74 mil 115 pesos a siete de los 21 jóvenes que aún están detenidos por los disturbios en el Zócalo, de modo que en caso de pagarla quedarían en libertad de inmediato.
Los delitos que la dependencia les imputan son daños a la propiedad ajena en agravio del Gobierno del DF, por lo que deben pagar cada uno 3 mil pesos por reparación del daño; 105 días de salario mínimo, 6 mil 799 pesos, por concepto de multa, y otros 175 días, 11 mil 333 pesos, por obligaciones procesales.
También se les imputó a estos siete jóvenes daños a la propiedad ajena en agravio de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP-DF), por el cual deben pagar 8 mil 300 pesos por reparación del daño;105 días de salario mínimo, 6 mil 799 pesos, por concepto de multa, y otros 175 días, 11 mil 333 pesos, por obligaciones procesales.
Además deben cubrir una multa de 11 mil 333 pesos por el delito de ultrajes a la autoridad y 3 mil 885 pesos por obligaciones procesales.
Así como 175 días de salario mínimo, 11 mil 333 pesos, por obligaciones procesales por el delito de ataques a la paz pública.
Los jóvenes que en caso de pagar su caución alcanzarían su libertad son Diego Mora, Fredy Rosette, Diego Jacobo, Carlos Esteban Jiménez, Alejandro Velázquez, Carlos Vázquez Martínez, y Luis Barrera Fuentes.
En caso de que los detenidos no cuenten con dicho monto, 74 mil 115, podrían recurrir a una afianzadora que cubriría entre el 88 y 87 por ciento del total.
En tanto, la Procuraduría capitalina aún no resuelve la situación jurídica de los otros 14 detenidos, por lo que se desconoce si también podrían salir bajo caución o ser consignados a un penal.
Protestan familiares
Alrededor de 100 familiares y amigos de los detenidos en el Zócalo se manifestaron a las afueras de la Agencia Central de Investigaciones de la Procuraduría capitalina.
El grupo colocó tres carpas e instaló un equipo de sonido en el que se reproducían canciones de protesta, mientras algunos jóvenes gritaban consignas y leían poemas.
La agencia permanecía resguardada por granaderos de la Secretaría de Seguridad Pública del DF.




