Ensombrecen victoria de Putin protestas y críticas internacionales; hay 500 detenidos
DPA
Moscú / Washington / Bruselas
La victoria del primer ministro ruso, Vladimir Putin, en los comicios presidenciales del domingo con el 63,6 por ciento de los votos, según los resultados provisionales de la Comisión Central Electoral, se vio ensombrecida ayer por nuevas protestas, detenciones y críticas internacionales.
Al menos 500 opositores al gobierno, entre ellos numerosos opositores conocidos, fueron detenidos en Moscú y San Petersburgo en diversas protestas contra el resultado electoral, que permitirá a Putin volver al Kremlin para un tercer mandato, tras los de 2000 y 2004 y esta vez para seis años, como se contempla tras una reforma constitucional.
Los resultados definitivos se darán a conocer en los próximos diez días, señaló esta noche la Comisión Central Electoral, citada por la agencia de noticias Intefax.
En una marcha no autorizada en San Petersburgo, en la que participaron unas 800 personas, fueron detenidos 300 manifestantes, informó un portavoz de las autoridades citado por la agencia Interfax. Durante la protesta, se lanzaron cócteles molotov contra coches de la policía, según la policía.
En Moscú fueron detenidos al menos 220 manifestantes, informó un portavoz de las autoridades.
En una protesta pacífica permitida en el centro de la capital, en la que participaron unas 20 mil personas contra los resultados de los comicios, se realizaron numerosas detenciones de críticos del gobierno, entre ellos el conocido bloguero Alexei Navalny, considerado en la oposición posible candidato a la presidencia en el futuro, o el político de izquierda Serguei Udalzov, informó ayer la agencia de noticias Interfax.
Muchos de los congregados llevaban bandas blancas, color de la oposición. Las detenciones tuvieron lugar cuando la multitud se negó a abandonar la plaza. Entre los detenidos estarían también los opositores Jevgeniya Chirikova e Ilya Jashin, líderes del movimiento anti-Putin.
Entretanto, Navalny recuperó la libertad tras el pago de una multa, mientras que Udalzov estaba por ser liberado, informó en la noche Interfax.
Jashin se quejó porque está desde hace varias horas detenido junto con otras 19 personas en un autobús policial. “Todo muy raro”, dijo en una comunicación telefónica.
El multimillonario Mijail Prochorov, que en la elección quedó en el tercer lugar, condenó las detenciones. “Fue una manifestación pacífica. Estoy indignado por la violencia”.
Anteriormente, en otra marcha no autorizada en Moscú ante el edificio del servicio secreto interior FSB, fueron detenidos al menos 100 opositores radicales, según la policía. Entre ellos se encontrarían el escritor Eduard Limonov y el extremista de derechas Dmitri Kiomushkin, informó el portal crítico con el Kremlin Kasparov.ru.
Muchos manifestantes se dirigieron luego a la Plaza Roja, que la policía tiene herméticamente cercada. Cerca, unos 10 mil jóvenes celebraban la victoria de Putin, en otra reunión autorizada, según las autoridades.
También la comunidad internacional reaccionó con críticas a la victoria de Putin, ensombrecida por acusaciones de fraude. Estados Unidos reclamó a Moscú una investigación “independiente y creíble” de las acusaciones de fraude, si bien dijo estar dispuesto a trabajar con el presidente electo una vez los resultados sean “certificados”.
“Urgimos al gobierno ruso a realizar una investigación independiente, creíble, de todos los reportes de violaciones electorales”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.
En un comunicado, la alta funcionaria subrayó el “apoyo” de Washington al informe preliminar con las “preocupaciones” sobre el proceso de la Organización para la Seguridad y la Cooperación (OSCE), que denunció que las condiciones para la votación del domingo fueron claramente diseñadas a favor del jefe de gobierno.
En concreto la OSCE lamentó que los medios estatales informasen primordialmente sobre Putin.
El director de la comisión electoral, Vladimir Churov, cercano al Kremlin, negó las acusaciones y consideró que la campaña fue más abierta, limpia y transparente que en cualquier otro lugar del mundo.
El propio Putin intentó dar una imagen de legitimidad electoral y exigió el esclarecimiento de todas las supuestas manipulaciones en la jornada electoral del domingo, tras las acusaciones. “Espero que la Comisión Electoral central reaccione adecuadamente”, dijo Putin citado por la agencia Itar-Tass. El jefe de gobierno amenazó con consecuencias personales en el caso de que se pruebe que hubo fraude. Sin embargo, aseguró, la campaña electoral no fue sucia.
Putin, que se alzó como ganador en la primera vuelta, ofreció a los otros candidatos en un encuentro una cooperación constructiva. Projorov anunció que pronto fundará su propio partido.
También participaron en el encuentro el ultranacionalista Vladimir Zhirinovski y el conservador de izquierda Serguei Mironov. El comunista Gennadi Ziuganov, que quedó en segundo lugar, no reconoce los resultados y no asistió al encuentro.
El gobierno alemán también lamentó las presuntas irregularidades. “Las circunstancias de los comicios, las opciones electorales y la campaña no se correspondieron con lo que conocemos en otras partes de Europa. Eso es lamentable”, señaló en Berlín el portavoz gubernamental, Steffen Seibert.
Pese a las críticas de opositores y organismos internacionales a los comicios, la canciller Angela Merkel ofreció al presidente electo una “asociación estratégica” entre Moscú y Berlín, según Seibert. También el ministro de Exteriores alemán, Guido Westerwelle, había apostado por esa vía. “La seguridad de nuestro continente europeo no puede lograrse contra Rusia, sino sólo con Rusia”, señaló en un comunicado.
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, urgió a Rusia a cooperar con la alianza atlántica, especialmente en el controvertido sistema antimisiles de la OTAN en Europa, que Moscú considera una amenaza. La Unión Europea (UE) se limitó a tomar nota de la victoria electoral de Putin, pero instó a las autoridades rusas a “solventar los problemas” que se produjeron durante el proceso electoral.
El único que felicitó sin matices a Putin por su victoria fue el presidente sirio, Bashar al Assad. “En su comunicado el presidente Al Assad expresó en su nombre y en el del pueblo sirio sus más sinceras felicitaciones al (futuro) presidente ruso por su distinguida victoria, y le deseó éxito en el desempeño de sus responsabilidades”, reportó la agencia estatal de noticias siria SANA.




