Se niegan campesinos de Oaxaca a salir de las tierras que invadieron en 2006 en Tlacoachistlahuaca, denuncian
Misael Damián
Ndyowe (Ometepec)
Campesinos de Jicayán de Tovar, del municipio de Tlacoachistlahuaca, denunciaron que sus vecinos de la comunidad oaxaqueña de El Jicaral se niegan salirse de las tierras que pertenecen al ejido de la comunidad mixteca guerrerense y que invadieron en 2006.
El conflicto inició cuando habitantes de El Jicaral, que pertenece al ejido de Santiago Tilapa del estado de Oaxaca, invadieron las tierras, “empezaron a sembrar de este lado del río y a cortar árboles”, dijo un campesino. Y es que a las localidades las divide el río Verde.
Dijeron que los oaxaqueños entraron con armas y por ello ha habido enfrentamientos; que desde la fecha de la invasión, los vecinos de la comunidad oaxaqueña tienen sus sembradíos en las tierras de Jicayán de Tovar.
Denunciaron que a pesar de los múltiples acuerdos tomados junto a dependencias federales de que ya no se siembre hasta que se resuelva el conflicto, los habitantes de El Jicaral siempre se cierran y sin argumentos dicen que no se quitarán, “ya se les entregó una camioneta y ellos siguen sembrando hasta ahorita”, dijo el secretario del Comisariado Ejidal de Bienes Comunales de Jicayán, José Velázquez López.
Agregó que la última vez que se reunieron en el Tribunal Agrario de Acapulco, el pasado 21 de mayo, no se pudieron tomar acuerdos porque nunca llegó el tesorero del ejido de Santiago Tilapa, “nomás fuimos a gastar”.
Afirmó que históricamente las más de 40 hectáreas que ahora les está queriendo quitar El Jicaral, siempre han sido de Jicayán de Tovar, “ellos tienen un plano en proyecto y nosotros tenemos un plano definitivo desde hace años, cuando vivían nuestros abuelos”.
Dijo que muchos de los principales cuentan que el plano que tiene la comunidad guerrerense se hizo con el consentimiento de los habitantes de la comunidad de El Jicaral, que no comprenden el motivo de las nuevas generaciones de querer adueñarse de las hectáreas.
Los habitantes de la comunidad esperan que para el 11 de agosto (fecha que tienen otra audiencia en el Tribunal Agrario en Acapulco) se resuelva el problema de manera definitiva, “nosotros estamos pidiendo que se salgan de nuestras tierras”, dijo.
Mencionó que el Jicaral quiere que se le deje la mitad de las hectáreas, pero que esta propuesta se llevó a asamblea y se acordó que no hay motivo para dejarles las tierras a la comunidad mixteca oaxaqueña.
Velázquez López exigió al gobierno que los atienda para resolver el problema y así evitar más enfrentamientos entre ambas comunidades donde incluso ha habido muertos por el conflicto agrario.
“El gobierno nomás nos dice que va a haber un acuerdo, ¿pero hasta cuándo?, nunca se llega a un acuerdo. El gobierno debe de decirle. mira Jicaral esas tierras no son tuyas déjalas porque son de Jicayán”, dijo Velázquez López.
Lamentó que su comunidad ha recibido tres veces a las autoridades de Oaxaca, quienes han intentado resolver el conflicto sin resultados.
Denunció que los habitantes de El Jicaral no los dejan ni siquiera asomarse a las tierras en conflicto, “luego sacan armas”; por ello desde hace dos años en un cerro donde se divisa la parte del conflicto hay un grupo de soldados, quienes están para evitar enfrentamientos entre ambas comunidades.
Sin embargo, esto ha sido aprovechado por los habitantes de El Jicaral, quienes siguen sembrando en las tierras en conflicto. Los habitantes de Jicayán de Tovar, dijeron que los miembros del Ejército les han dicho que su presencia no es para evitar que siembren los del Jicaral sino solamente para evitar que haya riñas entre ambas comunidades.
Desde la cima del cerro donde se encuentra el personal castrense se puede observar a campesinos de El Jicaral haciendo trabajos en la milpa en las tierras que pertenecen a Jicayán de Tovar.
Antes que llegara el Ejército, las escuelas estuvieron cerradas y los habitantes de Jicayán de Tovar no salían de su comunidad porque eran baleados por los de El Jicaral.




