Está sucia el agua de los garrafones que se ofrece en la SEG, denuncian trabajadores
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
Trabajadores de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), denunciaron que el agua de los garrafones para su uso se encuentra en mal estado y es nociva para la salud y pidieron la intervención de la Secretaría de Salud (Ssa) para que vigile las plantas purificadoras de la capital.
El miércoles los trabajadores se percataron que el agua de uno de los garrafones de la oficina, que diariamente son cambiados, contaba con agua olorosa y con un color amarillo, por lo que decidieron denunciar ante las autoridades correspondientes los hechos.
Celida Contreras Arzeta, trabajadora del área de Dirección General de Investigación Educativa, dijo que al percatarse del agua suministrada decidieron tomar dos botellas y llenarlas para realizar las investigaciones.
Explicó que el agua que compra la SEG es de las compañías La Sierra y Teoixtla, del propietario Alfredo Alcaraz Abarca de Tixtla, y que diariamente son cambiados los garrafones donde toman agua los trabajadores de dicha área.
Señaló que después de recolectar las muestras en la botellas, acudió a la facultad de Ciencias Químicas donde le intuyeron sobre los exámenes que se pueden realizar al líquido.
Explicó que acudió a la Secretaría de Salud de Chilpancingo, donde le dijeron que no podía ser atendidos por ellos sino que correspondía a la Ssa estatal.
Los quejosos acudieron ante el subsecretario de regulación sanitaria Felipe de Jesús Kuri Sánchez, quien aseguró que enviaría a los encargados de realizar los análisis del agua, mismos que acudieron ayer por la tarde a las instalaciones y no tomaron las muestras pues justificaban que los garrafones ya habían sido abiertos.
Contreras Arzeta señaló que los inspectores llegaron de manera prepotente a las oficinas, quienes les explicaron que debe de haber un procedimiento higiénico para tratar los garrafones y los aparatos donde se colocan.
Dijo que para hacer los exámenes las muestras deben de enviarse a Acapulco pues en Chilpancingo la Ssa no cuenta con laboratorios que realicen dichos estudios que cuestan tres mil 800 pesos.
Comentó que se informó que el presunto dueño de la purificadora es el presidente municipal de Tixtla, Gustavo Alfredo Alcaraz, pero hasta el momento no se pudo confirmar dicha información.
Los quejosos piden que la Ssa realice un estudio sobre el agua distribuida por las dos compañías hasta que compruebe qué componentes son los que provocan el olor y el color amarillo en el líquido.




