Pide el obispo de Chilpancingo que se refuerce la seguridad en la capital ante la escalada de violencia
Luis Blancas
Chilpancingo
El obispo de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Alejo Zavala Castro, consideró preocupante el repunte de la violencia en los últimos días en Chilpancingo, por lo que pidió a los tres niveles de gobierno reforzar las medidas de seguridad en la capital.
Hace ocho días hubo una balacera en el centro de la ciudad en la que un hombre resultó herido y el sábado pasado cuatro hombres fueron encontrados asesinados en un basurero en la comunidad de Mazatlán de este municipio.
Entrevistado en sus oficinas de la diócesis de Chilpancingo, Alejo Zavala consideró que la falta de educación de los padres a los hijos ha ocasionado que se pierdan los valores y que los jóvenes sean presa fácil del crimen organizado, situación por la que van en aumento los índices delictivos en el estado.
Zavala Castro expresó “fuertemente nos ha llegado esta situación de la inseguridad, hace ocho días cerca de mis oficinas ubicadas en la calle Abasolo en el centro de la ciudad, dejaron dos muertos y también que hay siete personas secuestradas”, aunque no dio más detalles sobre esos casos.
Dijo que se ha reunido con el gobernador, Ángel Aguirre Rivero, y con los alcaldes de la entidad que sufren el problema de la violencia y que acordaron que a través de las ceremonias religiosas la Iglesia católica va a coadyuvar para que la ciudadanía no se inmiscuya en la crimen organizado y así restablecer la armonía en los lugares con mayor inseguridad.
Alejo Zavala comentó que para combatir el crimen organizado, deben participar la ciudadanía y los funcionarios públicos y buscarse estrategias para restablecer la tranquilidad, que los jóvenes tengan más oportunidades de estudio, empleo y así evitar que sean reclutados por los grupos criminales.
Comentó que hace ocho días se realizó el 14 encuentro provincial de pastoral con el tema Seguridad y Justicia y Construcción de la Paz, en el que participaron los obispos de Chilpancingo-Chilapa, Tlapa, Ciudad Altamirano y Acapulco, quienes analizaron el problema de la inseguridad que persiste en el estado y acordaron que a través de las ceremonias religiosas transmitirán mensajes para restablecer la paz y evitar que la ciudadanía viva atemorizada por la violencia.
“Hago un llamado a la sociedad de restablecer la paz social en los lugares con los mayores índices delictivos y en conjunto en participar para evitar que los jóvenes no sean reclutados por los grupos delincuenciales y crezca la violencia en Guererro”, externó.




