Sacan las clases de una primaria a una avenida de la capital; piden la reconstrucción del edificio
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Alumnos y maestros de la escuela Lázaro Cárdenas salieron a la avenida Insurgentes a tomar clases, frente al mercado central de Chilpancingo, para exigir a las autoridades la rehabilitación de dos edificios, porque consideraron que tras el sismo de este domingo ya no se puede garantizar la seguridad de la comunidad escolar.
Ya por la noche, la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), emitió un boletín donde informó que se comprometió ante el comité de padres de familia y maestros de la primaria Lázaro Cárdenas, a que el próximo lunes iniciará la reconstrucción de ese centro escolar. El titular del IGIFE, José Efrén López Cortés, informó que se demolerá la actual estructura y se construirá un edificio de dos niveles.
En la protesta de la mañana, el director Carlos Botello Barrera indicó que desde el sismo de diciembre de 2011, reportaron daños en la estructura; insistieron después de los temblores de marzo de 2012, pero las autoridades educativas no les hicieron caso.
Aseguró que siguieron todos los procedimientos que les indicaron, incluso en una reunión el 8 de febrero de 2013 les entregaron los planos de un nuevo edificio, cuyo costo, según lo que proyectó el Instituto Guerrerense de Infraestructura Física Educativa (IGIFE), era de 14.5 millones de pesos.
Añadió que les prometieron comenzar la demolición este año, pero en mayo, cuando fueron a demandar el cumplimiento de la obra, en el IGIFE les dijeron que la obra no estaba programada.
Añadió que solicitaron que se reabriera el caso en la SEG, pero les respondieron que tampoco había quien los atendiera, porque no había subsecretario de Educación Básica; la semana pasada entregaron un oficio a la ventanilla de atención ciudadana del gobierno del estado, con una reseña de la acciones emprendidas y ahí les recomendaron, de manera extraoficial, emprender otras estrategias.
El director aclaró que comentaron esta situación con los padres de familia, y luego de dos años de gestiones administrativas sin resultados, decidieron manifestarse en la vía pública.
A partir de las 9 de la mañana de este martes, luego de una reunión con padres de familia y maestros, se instalaron en la avenida principal de Chilpancingo; los niños más grandes cargaron sus pupitres, y los pequeños fueron apoyados por padres y los trabajadores de apoyo.
En la protesta, incluso los niños pequeños tenían claridad en su demanda, y señalaron que no querían que les cayeran los edificios encima. El director aclaró que cuando tiembla no tienen ni a dónde correr, porque las cinco aulas están muy afectadas, así como el comedor y el aula de medios.
En las estructuras afectadas se pueden observar grietas entre las paredes y las columnas. El director indicó que los edificios más viejos datan de 1972, sin una remodelación.
Aseguró que los padres no están dispuestos a que sus hijos sigan recibiendo clases en estas condiciones, y si no reciben una solución favorable, las clases continuarían en las calles.
Sin embargo, luego que se instaló la protesta, llegaron representantes de la SEG y del IGIFE a escucharlos, así como un enviado del Ayuntamiento. Momentos después recibieron una llamada para que una comisión se trasladara al Palacio de Gobierno, para reunirse con el secretario particular del gobernador.
El director indicó que el funcionario, del que no precisó el nombre, se mostró muy interesado y después de escucharlos les pidió esperar un momento. Después de tres horas les informó que este lunes comenzaría la demolición de su edificio.
Asimismo, indicó que propusieron a las autoridades que en tanto se levanta la nueva infraestructura, les presten una bodega que usualmente renta la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), que se encuentra a un lado del encauzamiento del río Huacapa, para tomar las clases.
Adelantó que hoy informarán a los padres de familia sobre los alcances de la reunión, para ver cómo se organizan y a dónde tienen que llevar sus muebles, tal vez este fin de semana. Incluso señaló que la siguiente, será la última semana de clases, y la renta de la bodega podría concretarse para el siguiente ciclo escolar.
Detalló que la protesta de los alumnos se mantuvo hasta mediodía, mientras se realizaba la reunión en el Palacio de Gobierno; incluso señaló algunos que estudiantes regresaron al patio del plantel, porque hubo una campaña para la aplicación de la vacuna del virus del papiloma, que se está aplicando a los niños de 5 años.
Indicó que la escuela, que se encuentra en la colonia Electricistas, atiene a 508 estudiantes y la planta de trabajadores es de 27 personas.




