Reubicar la estatua de Apolonio Castillo, pide su creador a las autoridades
El autor de la escultura de Apolonio Castillo, Aurelio Muñoz-Castillo, pidió a las autoridades municipales y estatales la restauración de la pieza que fue cercenada para quitarle las aletas de buzo y la reubicación de la misma en una base más alta para que no se tenga acceso a ella por ser de bronce.
El creador se ofreció a ayudar en la restauración y contactar al herrero que se quedó con el diseño de las aletas para que se hagan nuevamente.
En una llamada a El Sur, Muñoz-Castillo cuestionó el que con la remodelación de la avenida Costera la escultura se haya colocado sobre una base de menor altura de la que estaba, permitiendo que se pudiera alcanzar con mayor facilidad, “así como está le van a mutilar una pierna, un brazo y para venderlo en 10 pesos”.
Explicó que cuando se colocó la estatua de Apolonio Castillo en la plaza del mismo nombre, a la orilla de la playa, se hizo sobre una plataforma de dos metros y medio de alto, precisamente porque la pieza de tres metros 50 centímetros de alto y mil 500 kilos está hecha de bronce y con ello evitar lo que ocurrió que le robaran partes.
“No es justo lo que hicieron, pero ¿a quién se le ocurre ponerla en la banqueta a 50 centímetros de altura?”, criticó, y dijo que lo primero que se perdió de la pieza fue la placa con el nombre de la escultura, de la plaza y del autor de la misma, después de la remodelación que le hicieron a la base anterior.
Muñoz-Castillo dijo que está interesado en la restauración de la escultura no solo por ser su trabajo, sino porque se ha vuelto un icono de Acapulco, por lo que consideró importante que las autoridades pongan atención en el cuidado en las piezas de arte que hay en la ciudad.
El sábado, el coordinador de Servicios Públicos Municipales, Juan Torres, informó que la estatua tenía más de una semana sin las aletas y con el arpón doblado, que se hizo un presupuesto de lo que cuesta su reparación y que espera que hoy el Cabildo lo apruebe para restaurarla. (Mariana Labastida).




