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Deciden con votación los músicos de la Orquesta Sinfónica del IPN despedir a su directora

Oscar Cid de León / Agencia Reforma

 

Ciudad de México

 

Después de botarla, los músicos de la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional (OSIPN) le tocaron a Gabriela Díaz Alatriste Las golondrinas.

Quien fuera la directora artística del ensamble hasta la tarde del sábado, cuando ofreció frente a él su último concierto, fue removida de su cargo tras una votación por su permanencia entre los músicos que no la favoreció: de 74 atrilistas que sufragaron, 64 se inclinaron por su salida, mientras 10 se abstuvieron. Nada a su favor.

Díaz Alatriste fue la primera mujer en ser directora titular de una orquesta profesional en México, la del IPN, precisamente, que encabezaba desde 2009.

Pero algo se rompió, pues la tarde del sábado los músicos ni siquiera aplaudieron la dirección, pero sí le dijeron adiós con las clásicas Golondrinas, y ella lo agradeció.

El concierto se enfocó en un programa ruso que integró piezas de Shostakovich, Rachmaninoff, Rimsky-Kórsakov y Tchaikovsky.

Fue solista la pianista invitada Eva María Zuk, quien, en entrevista, sí reconoció el trabajo de Díaz Alatriste al frente de la OSIPN, ensamble que en dos años cumplirá 50 años. “Encontré a la orquesta muy mejorada. Ha subido mucho de nivel desde que la tomó Díaz Alatriste”, aseguró: “Yo toqué con ella hace cuatro años, en el primer concierto que dirigió con la orquesta. He notado un cambio muy positivo; ella y los músicos han trabajado muy bien”.

Zuk lamentó que Díaz Alatriste deba dejar el cargo, pero no reprueba que sean los músicos quienes decidan su separación: “Creo que (una votación por la permanencia de su batuta) puede ser positiva y debe ser tomado en cuenta, pero ésa no debe ser la decisión final, que debe recaer en la institución. Deben calibrarse las fuerzas para tener una decisión feliz”.

Las autoridades del departamento de Difusión Cultural del IPN sólo informaron, según documentó Reforma, que su salida se debía a una “reestructuración”.

El auditorio del Centro Cultural Jaime Torres Bodet, sede de la orquesta, registró un lleno total, había incluso gente de pie, y no se cansó nadie de aplaudir; el último aplauso duró más de 5 minutos. Parecía que nada se hubiera roto.

“¡Hasta pronto”, le gritó una voz desde el público.

La directora del IPN, Yoloxóchitl Bustamante, quien al final decidió su remoción, acudió a la despedida. Le entregó un reconocimiento junto a tres ramos de flores. No hubo discursos de por medio. Díaz Alatriste bajó otra vez la cabeza y dio las gracias.

 

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