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Crece en el país el número de jubilados con problemas de alcoholismo: AA

Paloma Villanueva / Agencia Reforma

 

Ciudad de México

 

En los últimos años, los problemas de alcoholismo en personas jubiladas se presentan cada vez más acompañados depresión y ansiedad, indicó Ricardo Iván Nanni Alvarado, presidente de la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos A. C.

El porcentaje de alcohólicos jubilados que se integraron a los grupos de AA en todo el país pasó de 3 por ciento en 2003 a 10 por ciento en 2012, según la Encuesta 2012 de esta asociación en México.

“Ahora, en los grupos de AA hay un perfil más diverso, en el cual aumentan los jubilados. Estas personas se encuentran principalmente entre los 55 y los 65 o 70 años de edad, aunque en diversos ámbitos a veces se jubilan más temprano, como a los 50 años”, indicó.

Se trata, dijo, de personas que tienen un ingreso fijo que les permite comprar alcohol, con hijos mayores que ya han formado sus propias familias y, sobre todo, arrastran problemas de alcoholismo desde hace muchos años atrás.

“El alcoholismo no se gesta de pronto, sino que lleva varios años, pero esto se suma a que cuando se jubilan pierden su rutina, hay una falta de estructura de qué hacer día a día, probablemente también la pérdida del grupo de amigos cercanos del trabajo, es decir, el duelo propio de ser jubilado o pensionado”, explicó.

Óscar Galicia, jefe del Laboratorio de Investigación en Neurociencias de la Universidad Iberoamericana, indicó que el retiro o la jubilación es un periodo en que se presentan cambios fundamentales en la vida de las personas, y que, por tanto, implican una carga psicológica muy importante.

Ante la falta de productividad, dijo el especialista, hay personas que pueden sentirse incluso minusválidas.

La jubilación, aclaró, no es la única razón por la que una persona adulta abusa del alcohol, sino que se trata de una condición que probablemente aumenta el consumo.

El investigador consideró que las personas mayores jubiladas constituyen una población olvidada en la sociedad.

Por su parte, Sara Infante, psiquiatra y jefa del Centro de Ayuda al Alcohólico y sus Familiares (CAAF), señaló que en la institución que dirige también ha tenido lugar un aumento del número de adultos mayores que solicitan ayuda para superar su adicción al alcohol.

Infante agregó que mientras más años lleve la persona tomando, tendrá mayores consecuencias emocionales, psicológicas y físicas.

Además apuntó que con la edad llegan las enfermedades, y el consecuente tratamiento de las mismas, combinado con alcohol, puede tener consecuencias graves.

“Es algo muy serio, por un lado puede haber personas adultas que tengan una serie de problemas como diabetes mellitus o hipertensión arterial y que tienen un determinado medicamento y si consumen alcohol en exceso pueden suceder dos cosas: dejan de tomar el medicamento y los problemas que tienen se incrementen o que continúen con su tratamiento y los medicamentos no hagan efecto o que la combinación con el alcohol les cause efectos secundarios”, alertó.

 

Carecen de programas adecuados

 

Los adultos mayores que padecen alcoholismo no cuentan con un programa especialmente diseñado para ellos para superar su adicción e incluso algunos centros de internamiento no los admiten.

En los grupos de ayuda mutua de Alcohólicos Anónimos sólo se aplica el programa de los 12 pasos, explicó Ricardo Iván Nanni, presidente de la Central Mexicana de Servicios Generales de esta asociación.

“A veces no hay servicios existenciales ex profeso para población geriátrica, sino que tienen que adecuarse a lo que haya para otros grupos de población”, señaló.

Además, en varios centros de atención a las adicciones que ofrecen servicios de internamiento no se aceptan adultos mayores.

El encargado del centro Constitución de 1917 para Alcoholismo y Drogadicción A. C. informó vía telefónica que esa institución no recibe a personas mayores de 50 años por falta de rampas e infraestructura.

“Entonces lo que hacemos es remitirlos al Instituto de Atención y Prevención de las Adicciones de la Ciudad de México, para que ahí los orienten y les digan a dónde ir”, explicó.

El centro La Perla Mexicana A. C. recibe pacientes de 45 años de edad máximo y la Fundación Renace IAP hace una valoración médica previa del adulto mayor, en ella toma en consideración padecimientos y discapacidad antes de ofrecer el internamiento.

La NOM-028-SSA2-2009 para la prevención, tratamiento y control de las adicciones establece los requisitos que deben cumplir los centros de atención a las adicciones.

“Los servicios de atención especializada en adicciones deberán contar con instalaciones específicas necesarias para dar atención a los usuarios, estableciendo perfectamente la división de acuerdo con su grupo de edad y sexo (niños/as, adolescentes, adultos, personas adultas mayores, personas con capacidades diferentes)”, indica el texto.

Además, refiere que se debe contar con personal capacitado y suficiente para llevar a cabo las funciones del establecimiento, entre las que se encuentran un tratamiento médico y psicosocial acorde con los principios científicos, sociales y éticos aplicables.

 

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