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Disertan autores acapulqueños sobre el proceso creativo de la escritura

Óscar Ricardo Muñoz Cano

 

Con referencias a los temas, los personajes y la crítica social con la que se está escribiendo ahora, fue como concluyó la lectura de los jóvenes escritores Astrid Paola Chavelas, Gabriel Brito y Geovani de la Rosa, quienes presentaron su más reciente material ante un inusualmente lleno Centro de Lectura Carlos Fuentes del Centro Cultural Acapulco.

Cada uno de los escritores presentó su material, tocándole el primer turno a Gabriel Brito –director de Cultura de Acapulco–, quien leyó su Concierto para bala y tristeza del que dijo, es un poemario compuesto a manera de concierto musical (allegro, adagio, encore, etcétera), y que contiene diferentes versos con referencias e imágenes que fueron escritos en verso libre, destacando algunas como “Hay algo más perverso que hacer un poema encima de la muerte…”.

Luego, en su presentación, Astrid Paola leyó tres cuentos cortos, en los que las referencias sobre Acapulco, sin mencionarlo, fueron evidentes al tiempo que dijo, estos textos pertenecen a un trabajo de nombre Acapulco en breve, y que fue realizado como parte de un proyecto con el que obtuvo un estímulo por parte del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Guerrero (Pecdag).

Para terminar la primera ronda, Geovani de la Rosa leyó un avance del trabajo que está realizando para el Fondo Nacional de Creadores (Fonca), y del que explicó previamente en entrevista que se llama Elogio de la suciedad, y que son tres libros: sobre las flatulencias, unas metáforas acerca de los ácaros y personajes extraños, y un último acerca de las novelas del Marqués de Sade a manera de ensayos líricos.

Al término de la primera ronda, las preguntas y los comentarios no se hicieron esperar, destacando los vertidos por la propia Astrid Paola sobre el trabajo de Gabriel Brito y del que dijo, le llamó la atención la falta de una forma poética tradicional que en lugar de presentar imágenes, también narra una historia.

No obstante, una de las preguntas que más llamaron la atención fue respecto al proceso creativo de los escritores.

Mientras Geovani de la Rosa afirmó que escribe por la inconformidad que le produce la cotidianidad y la trasgrede alejándose de lo mundano, Astrid Paola aseguró que el escritor debe estar en contacto con esa realidad, con lo mundano, pues “el oficio de escritor no viene con columna dórica”.

Por su parte, Gabriel Brito fue más enfático al señalar que “el arte tiene más de ciencia que de misticismo”, y aseguró que para efectos prácticos, hay que preponderar tres cosas si uno se quiere dedicar a escribir: técnica, metodología y un estilo propio.

Fue en ese momento que varios de los asistentes, entre ellos, la poeta Citlali Guerrero y el periodista y colaborador de El Sur, Humberto Aburto, comentaron que efectivamente, en estos jóvenes se ve algo distinto en sus trabajos respecto a escritores de otras generaciones, destacando que en principio, los temas, los personajes y la crítica social son otros, lo que los hace diferentes con lo anteriormente escrito en Guerrero y que se caracterizaban por enaltecer a los héroes y describir los paisajes.

Posteriormente, se realizó una segunda lectura, la última, donde Gabriel Brito presentó el encore final de su concierto, Astrid Paola leyó dos textos que recurrieron a la imagen, y Geovani de la Rosa –colaborador de El Sur– adelantó cuatro personajes más de su trabajo.

El evento fue conducido por la coordinadora de salas de lectura y paralibros Guerrero, Tonantzin Arcadia Romero, y el progamador de Escritores en Verano, Óscar Basave.

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