Del Potro quiere dejar la huella argentina en Wimbledon hoy ante Novak Djokovic
DPA
Londres
Juan Martín del Potro buscará escribir hoy una de las páginas más importantes de la historia del tenis argentino cuando se mida en las semifinales del torneo de Wimbledon al serbio Novak Djokovic.
El estadio central del All England Club, el más tradicional del tenis, presenciará un partido en el que se enfrentarán el actual número uno del mundo y un rival con legítimas aspiraciones de serlo.
Dueño de un enorme potencial, pero víctima de reiteradas lesiones, Del Potro buscará volver a ser el jugador que ganó el Abierto de los Estados Unidos en 2009 y que emergía como una seria amenaza para asaltar el primer lugar del ranking.
O parecerse al que ganó la medalla de bronce en Londres 2012, en el mismo escenario y ante el mismo rival del viernes.
Del otro lado de la red estará el jugador que rompió los años de duopolio del suizo Roger Federer y Rafael Nadal y que buscará su segundo título en Wimbledon tras el que ganó en 2011.
Ganador de seis torneos de Grand Slam en su carrera, Djokovic llega herido tras perder ajustadamente ante Nadal en las semifinales de Roland Garros, el único certamen grande que falta en su vitrina. Pero en Wimbledon demostró que su ánimo sigue intacto y se instaló en semifinales sin haber perdido un set.
“Delpo es un gran jugador, tengo un gran respeto por él. Es un ganador de Grand Slam. Sufrió varias lesiones en los últimos años, pero cada vez que regresó lo hizo con fuerza, porque tiene simplemente talento y calidad como jugador”, dijo Djokovic sobre el duelo de mañana.
El serbio tiene un récord de 8-3 ante el argentino, pero Del Potro se impuso en el último partido entre ellos en las semifinales del Masters 1.000 de Indian Wells, así como en el único encuentro que jugaron en césped en Londres 2012.
El argentino, sin embargo, cree que esta será otra historia. “Es otra cosa, los Juegos Olímpicos fueron especiales, fueron algo muy lindo y muy fuerte que viví, pero ahora pienso solamente en mañana y hacer mi mejor partido”, dijo el número ocho del ranking.
Tras una temporada irregular, y cuando menos se lo esperaba, Del Potro recuperó su mejor tenis en Wimbledon y al igual que Djokovic se metió entre los cuatro mejores sin ceder un set.
“Es semifinal de Grand Slam, ya es una gran oportunidad, un gran momento para mí. Djokovic es un jugador que conozco mucho, que me ha ganado partidos duros y partido fáciles en varias superficies. Pero cada día es diferente. Sé que necesito jugar inclusive mejor que ayer, porque el rival que tengo enfrente es hoy en día el mejor del mundo y muchas veces no alcanza con jugar bien”, dijo Del Potro tras su entrenamiento de ayer en Aorangi Park, tradicional lugar de práctica en el All England Club.
El argentino mostró estas semanas un altísimo nivel, pero también encendió las alarmas por un dolor en la rodilla izquierda producto de una caída y que en más de un momento hizo dudar sobre su continuidad en el torneo.
“Tengo un golpe muy fuerte, que el miércoles me lo resentí otra vez. Pero estoy bien, creo que voy a estar mejor para el viernes. Voy a pensar en Nole, en el partido y en nada más”, dijo Del Potro, que hoy lució nuevamente una venda en la articulación.
Poder convivir con el dolor será una de las claves para el argentino, que en los cuartos de final ante el español David Ferrer pudo sobreponerse a una fuerte caída en el inicio del partido y desplegar su mejor juego.
Del Potro busca convertirse en el tercer jugador de su país después de Gabriela Sabatini y David Nalbandian en alcanzar la final del más tradicional de los torneos de Grand Slam, donde nunca un argentino se alzó con el título en singles.
Wimbledon fue una barrera especialmente infranqueable para Guillermo Vilas, la máxima leyenda del tenis argentino, que nunca pudo superar los cuartos de final.
Djokovic y Del Potro abrirán mañana la jornada en la cancha central de Wimbledon a las 13.00 local (13.00 GMT), previo a la segunda semifinal entre el británico Andy Murray y el polaco Jerzy Janowicz.
Murray, segundo del ranking mundial, intentará dar un paso más en su objetivo de romper la maldición del tenis británico, que no ve un campeón local desde el título de Fred Perry en 1936.
El escocés hizo sufrir a un país entero al remontar una desventaja de dos sets en cuartos de final ante el español Fernando Verdasco, pero finalmente salió adelante y ahora tendrá la oportunidad de volver a estar en una final en casa tras caer en el duelo decisivo de 2012 con Federer.
Janowicz, un gigante sacador de 2,03 de altura que ya sorprendió al mundo del tenis al alcanzar el año pasado la final del Masters 1.000 de París-Bercy, intentará seguir haciendo historia para un tenis polaco que nunca tuvo un jugador en semifinales de un Grand Slam.
Lisicki y Bartoli lucharán por su primer Grand Slam en Wimbledon
La alemana Sabine Lisicki y la francesa Marion Bartoli lucharán el sábado por su primer título de Grand Slam tras superar hoy las semifinales del torneo de tenis de Wimbledon con diferentes niveles de exigencia.
Número 24 del ranking, Lisicki se impuso a la polaca Agnieszka Radwanska por un ajustado 6-4, 2-6 y 9-7 tras 2:18 horas de juego, mientras que Bartoli, 15 del escalafón, debió emplear menos de la mitad de tiempo para derrotar a la belga Kirsten Flipkens por 6-1 y 6-2.
“Fue increíble. Los últimos games fueron tan emocionantes… fue una batalla y estoy tan feliz de haberla ganado. Luché con todo mi corazón”, celebró su triunfo ante la cuarta del ranking Lisicki, que a sus 23 años se convierte en la primera alemana en llegar a la final de Wimbledon desde Steffi Graf en 1999.
Verdugo de Serena Williams en octavos de final, Lisicki extendió a 19-4 su fabuloso récord en Wimbledon, donde ya había sido semifinalista en 2011.
Bartoli fue hoy protagonista de una situación inusual, ya que reveló que durmió una siesta en el vestuario poco antes del inicio de su partido.
“Sí, me sentía un poco cansada y necesitaba una siesta rápida para recuperarme de la práctica de la mañana. Así que me tiré 15 o 20 minutos y salí al court. Funcionó muy bien, así que no sé por qué debería cambiarlo”, comentó la francesa.




