El Alebrije cerró porque ya no era negocio para el dueño, dicen empresarios
Salvador Serna
Fuentes empresariales locales informaron ayer que el cierre de la discoteca Alebrije Acapulco se debió a que el dueño Javier Díaz Bravo, esposo de la periodista de espectáculos de TV Azteca, Inés Gómez Mont, consideró “que ya no era negocio”.
Consultados algunos en sus oficinas y otros en sus negocios, los empresarios mencionaron que Díaz Bravo y sus socios ganan más dinero en ciudades como Monterrey y Tijuana donde también hay violencia ligada al crimen organizado.
“Díaz Bravo y su socio Jorge Ramos tienen un holding elitista que se llama Fortuna Lab, que es como la Televisa de las discotecas, restaurantes y bares, incluso muchos de sus clientes trabajan en Televisa y otros cuantos en TV Azteca”, indicó un empresario que solicitó omitir su nombre.
De acuerdo con la web de la revista de negocios Expansión, el corporativo Fortuna Lab usufructúa las nuevas discotecas D Club y República del municipio de San Pedro Garza, Nuevo León; las discotecas Victoria y Reina, ubicadas en Altavista y San Jerónimo, del Distrito Federal, así como el restaurante de cocina mexicana La Federal. El corporativo también opera El Alebrije Tijuana.
Filosofía empresarial de élite
En la carta de bienvenida, incluida en el portafolio para nuevos inversionistas, Javier Díaz y Jorge Ramos afirman a sus socios (minoritarios) que “en Fortuna Lab nuestra infraestructura operativa y de personal son resultado de años de experiencia y desarrollo de marcas con los que logramos altos estándares de eficiencia. Somos especialistas en restaurantes y centros nocturnos. Nos centramos en nuestra gente y nuestro equipo laboral imprime un sello distintivo en la pasión de los que hacemos, contagiando todos nuestros colaboradores a nuestros visitantes. Trabajamos en conjunto para lograr la excelencia en el servicio y la completa satisfacción del cliente”.
Agregan que: “Fortuna Lab se centra en valores como integridad, respeto, hospitalidad, trabajo en equipo, innovación, creatividad, entusiasmo, profesionalismo y compromiso”.
Otra fuente consultada reveló que “Díaz Bravo gana muchísimo dinero en sus nuevas empresas de la vida nocturna de Monterrey y Tijuana y le salía muy caro venir a Acapulco cada fin de semana para revisar las cuentas de El Alebrije, Salsa Ninas y Papas Bill Estadium”.
Indicó que “está muy fuerte el rumor de que el Ninas va a cerrar, pero el Papas no cierra porque ahora se transforma en un restaurante familiar para celebrar cosas de índole social como graduaciones, bautizos, matrimonios, pero poco a poco deja el sector de la diversión nocturna para abocarse a un panorama mucho más familiar”.
El miércoles por la tarde en la cuenta de Facebook de El Alebrije se publicó que el fin de semana la discoteca cerró tras 15 años en el puerto.
En el mensaje se indicó que “gracias a todos los clientes por haber hecho un Alebrije de prestigio, gracias por estos 15 años de diversión. Todos somos Alebrije y quedamos en sus corazones. Esperamos en un futuro revivir la tradición! Gracias por tanto amor!!”.




